Tanto llamó la atención, que hasta la oposición tomó nota de la curiosa visita el lunes pasado en Casa de Gobierno. Los vieron al salir. El presidente de la Junta Departamental del PJ de Rivadavia, Moisés Lara, tomó la delantera. Un par de pasos atrás y juntos a la par, caminaban el concejal Leonardo Lorenzo y el ex interventor de la Obra Social Provincia, Marcelo Delgado. El cuarto que no notaron los ocasionales testigos pero también estuvo fue el ex concejal Raúl Alonso. Póquer peronista. Variopinto también, contando que cada uno tiene su propia corriente interna en el distrito.
La sola imagen en los jardines de la Gobernación generó una cadena de especulaciones. Sin embargo, un par de fuentes que estuvieron ese día en ese lugar echaron un poco de luz, para desanudar las intrigas. La primera aclaración fue, tal vez, la más necesaria: no fueron convocados por el gobernador Sergio Uñac ni por ningún otro funcionario con despacho en Paula y Libertador. Fue una visita gestada en la Junta Departamental.
La segunda aclaración fue que no estuvieron con el gobernador sino con el subsecretario de la Unidad Gobernación, el bloquista Luis Rueda. A él le dejaron el mensaje: cuando Uñac quiera, pueda o lo necesite, coordine una audiencia para hablar de la estrategia política rumbo a 2019. Sin plazos ni exigencias. Y agregaron una declaración central: están dispuestos a dejar de lado los roces internos para trabajar todos juntos en el municipio administrado por Cambiemos, a través del basualdista Fabián Martín.
Según confesó una de las fuentes, hubo un cimbronazo en la Junta de Rivadavia cuando trascendió que podrían desembarcar el ministro de Gobierno, Emilio Baistrocchi, y el bloquista Rueda, como candidatos en el departamento para darle batalla al intendente que va por la reelección. Nerviosismo sí, resistencia no. Si fuera lo que Uñac dispone, en función del análisis de las encuestas llegado el momento, prometen total alineamiento.
Sin embargo, esta verticalidad no supone resignar las aspiraciones antes de siquiera haber empezado la carrera. Por eso se convocaron quienes entienden que pueden tener alguna chance y ya están caminando por el departamento, manteniendo reuniones y testeando voluntades, en la antesala del año electoral.
Pasaron la zaranda y quedaron Delgado, Lorenzo y Alonso. Lara, aún presidente de la Junta con mandato prorrogado, coincidió cuando le plantearon la iniciativa de mostrarse todos juntos en Casa de Gobierno. Han tenido momentos internos poco felices y eso se refleja en un dato inapelable: el PJ tiene solo una banca en el Concejo Deliberante.
“Fuimos a ofrecer fidelidad al proyecto, a ponernos a disposición”, dijo uno de los referentes involucrados. “En la Junta cada uno sabrá hasta donde le da la nafta”, graficó otro dirigente, en referencia a la virtual línea que los encuentra en posición de largada. Más allá de las aspiraciones, que pueden o no ser compatibles entre sí, hay un factor aglutinante. Se trata de la “obligación” de ofrecerle a Uñac una “buena reelección” en el municipio donde Cambiemos es fuerte.
La batalla en este sentido ya empezó, con la militancia en el territorio. Cada uno por su lado, Lorenzo, Delgado, Alonso y otros cuantos más, recorren a diario o semanalmente los barrios, tomando contacto con la gente. “Cuando no nos une el amor, nos une el espanto. Así somos los peronistas”, definió un referente. Las diferencias fueron dejadas de lado o, cuanto menos, corridas a un costado. La transición hacia la renovación ya comenzó. Será progresiva y sin tirar a nadie por la ventana.
En esta misma dirección, hubo otras señales de pacificación interna. Por ejemplo, el encuentro que tuvieron Delgado y Baistrocchi el sábado 5 de mayo en el almuerzo de la CGT y las 62 Organizaciones por el Día del Trabajador, en el camping del Sindicato de los Plásticos. Allí los vieron cruzar algunas palabras.
Contaron luego que el ex interventor de la OSP le puso a disposición su plan de gobierno diseñado en 2015 para el municipio, cuando no pudo ser candidato a intendente y terminó acompañando a Ana María López en la fórmula. El ministro de Gobierno le contestó lo que viene diciendo hasta ahora, que su responsabilidad está en la gestión de la cartera por el momento.
Lorenzo, que también es vicepresidente de la Junta, mantiene contactos con otros sectores del peronismo del departamento, con la convicción de que se necesitan todos, porque las ansiedades y las aspiraciones apresuradas terminan como terminaron siempre: no ganando. En su agenda figuraba el encuentro con el espacio que lidera el ex senador Ruperto Godoy, referente kirchnerista de la provincia.
El peronismo rivadaviense tomó nota de los errores del pasado y también es consciente de que en frente tiene un intendente con un nivel de aprobación de gestión que lo pone en ventaja a priori. Uno de los dirigentes de la Junta admitió que “Fabián recibió un municipio desmantelado”, sin esconder el pase de factura para Ana María, hoy prácticamente radicada en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde se desempeña como directora de la Casa de San Juan.
Para darle pelea a Martín saben que deberán jugar con la figura más competitiva que tengan. Y que posiblemente no sea un hombre o mujer de la Junta, sino alguien del equipo directo del gobernador. Pero también, entienden que con un nombre no alcanza. Y la instrucción de Uñac ha sido clara: “Salgan a caminar”. En eso están.