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Canal 13 San Juan
El viernes pasado, mientras Mauricio Ibarra, Florencia Peñaloza y Carlos Munisaga se tomaban fotos en Buenos Aires con Sergio Massa para los afiches de campaña, el resto del arco massista local abrió rancho aparte y la onda expansiva del desparramo, de una u otra manera, terminó afectando a otros espacios políticos.
Contra alguna especulación que indicaba que el ahora precandidato a senador por el partido ADN, Martín Turcumán, conservaba el vínculo con el líder del Frente Renovador, una altísima fuente de su entorno confirmó que la última vez que intentó comunicarse no le atendieron el teléfono. Y él no insistió más. Entendió que era el punto final de la relación.
Por el contrario, desde otro sector del massismo que intervino en el primer acercamiento entre Turcumán y Massa, todavía dejan la puerta abierta a que haya un reencuentro cuando pasen las primarias. Guardan la expectativa de que el ex candidato a gobernador del PRO logre un caudal electoral atractivo en comparación con el Frente Somos San Juan, que lidera Ibarra. Entonces, solo entonces, podría sonar el teléfono nuevamente.
Hasta último momento hubo intentos cruzados por acercar las partes. Si no era posible lograr una lista de unidad bajo el signo del massismo, al menos abrir la opción de la interna. Pero no fue posible. Las aspiraciones de uno y de otro lado chocaron irreconciliables.
Ibarra, alentado por su gente, se subió a la candidatura a senador en primer término y su oferta a Turcumán era integrar esa misma lista, en el espacio de primer suplente que hoy ocupa Diego Seguí. Pero la contrapropuesta de Turcumán era diametralmente opuesta.
Pretendía el abogado que el rawsino se corriera a un costado para salir al ruedo con una fórmula de jóvenes. El fundador de ADN como cabeza de lista para la Cámara Alta y Carlos Munisaga para la Cámara Baja. No pudo ser tampoco.
Sobre la hora, el miércoles 14 de junio, Turcumán logró que la Justicia Electoral le diera la personería política a su partido y por lo tanto, en tiempo récord quedó habilitado para competir con sello propio. Posiblemente contar con esa herramienta haya sido el detonante final de la decisión de ruptura.
Mientras tanto, el jueves 1 de junio en una reunión privada en Buenos Aires, en su oficina de avenida Libertador, el mismísimo Massa le daba la exclusividad al ibarrismo, a través de la diputada nacional Peñaloza. La publicación de Tiempo de San Juan con la noticia política cayó como balde de agua fría en las otras patas del massismo vernáculo.
Leé más: El ibarrismo monopoliza el sello de Massa
Tácitamente –porque no lo dirán en público- Ibarra y Turcumán competirán entre sí con una meta idéntica: desplazar a Roberto Basualdo del Senado o, en su defecto, arrimarse peligrosamente en el escrutinio final, para quedar bien posicionados de cara a 2019. En el fondo, a ambos les interesa esa construcción provincial de mediano plazo.
Junto con Turcumán quedaron otros dirigentes del massismo que no habían encontrado espacio junto a Ibarra. Por ejemplo el ex intendente santaluceño Vicente Mut o el concejal chimbero Carlos Firmapaz. Ambos quedaron incluidos en las listas de ADN.
Pero también militaba con fervor en el massismo sanjuanino el diputado bloquista Edgardo Sancassani, con vínculo directo con Alberto Fernández y Sebastián Galmarini. En 2015, en dupla con Miguel Atampiz, ganaron las elecciones en Zonda dentro del frente de Basualdo, que en la primera vuelta jugó con el Frente Renovador.
Pero, eliminado Massa de la contienda presidencial y puesto a elegir, Basualdo apoyó a Mauricio Macri en el balotaje contra Daniel Scioli. El vínculo con el PRO prosperó, involucrando también al bloquismo disidente. Pero Sancassani se bajó de esa construcción sin ahorrar críticas a las políticas de Cambiemos.
En el medio hubo renovación de autoridades en el Partido Bloquista y el zondino acordó su regreso a la conducción como vicepresidente de la Convención, órgano que hoy conduce Luis Rueda, precandidato a diputado nacional en la lista del Frente Todos.
Fracasado el intento de unidad dentro del massismo sanjuanino, Sancassani se consideró liberado de su compromiso de fidelidad al Frente Renovador que le dio el espacio para competir en 2015 y renovar su banca en la Legislatura. Con el tablero modificado, confirmó que apoyará la candidatura de Rueda y que hará campaña en su nombre porque es bloquista.
También adelantó que en un tiempo más, pasadas las elecciones, podría considerar unirse al bloque del bloquismo orgánico que ya integran Andrés Chanampa, Carlos Maza Pezé, Jorge Espejo y Mauro Marinero, dejando en el bloque disidente a César Aguilar en soledad. Habrá que verlo.
