La audiencia de esta semana en el segundo mega juicio por
delitos de Lesa Humanidad cometidos en San Juan en la última dictadura se
centró en la causa Nívoli. Los testimonios comenzaron antes de las 9.30 con el
relato de Isabel Macdonal, viuda de Nívoli. La testigo comenzó recordando el
momento de su detención. Luego de su testimonio en el recinto, dijo: "Es una
situación complicada estar al frente de un tribunal, pero me parece bueno que
se haga un juicio razonable a gente que no se portó de manera tan razonable”,
sentenció Taty Macdonal, que también recordó a su esposo, quien fue detenido en
el año 1975 junto a ella: "Mi marido Marcelo Nívoli murió 10 años después de la
dictadura por un cáncer fulminante que se le declaró por las consecuencias que
dejó aquellos vejámenes y torturas que recibimos en aquellos años”.
Pero la valentía de una las
tantas mujeres que recibió no solamente golpes, picanas y cuanta técnica de
tortura aplicaron a los jóvenes que detuvieron en la dictadura militar, también
sufrieron violaciones y abusos sexuales por parte de quienes detentaron el
poder en aquella época. Es por ello, que Taty "tenía ganas de contar lo
que me pasó. Me detuvieron en San Juan, me encapucharon con mucha violencia me
llevaron a la central de policía, ahí nos hicieron un interrogatorio, piden un
radiograma a Buenos Aires y habíamos sido detenidos en 1972 por una causa
política. Entonces nos llevan a una habitación que daba a un patio, estaba
cerca de la calle. Ahí me golpearon por todos lados, además me violaron varias
veces”, dijo casi al borde de llanto.
Mientras le hacían preguntas la
tenían atadas con alambre en las muñecas lo que le trajo consecuencia también
en sus extremidades. Los golpes constantes "en los oídos me produjeron una
lesión por lo que ahora deberé usar audífonos por los golpes. La causa por la
que me detuvieron es por juego clandestino y en el allanamiento que hicieron en
mi casa encontraron volantes de la Juventud Peronista”, recordó Macdonal.
En su relató recordó que estuvo
detenida en San Juan, en Devoto y en Ezeiza en donde recuperó la libertad en
junio de 1984, seis meses después del advenimiento de la democracia.
El testimonio de Cristina Leal
es el segundo que escuchó el tribunal federal conformado por los jueces Dr.
Oscar Hergott, Sergio Paduczak y Angel Nardiello.
Leal narró que la detuvieron "porque estaba en el
centro de estudiante por el comedor universitario por el bienestar. Sufrí toda
clases de golpes vejaciones, torturas. Eso ya lo hemos superado en términos
individuales. Contribuir a que se haga justicia, que se le aplique la ley que a
nosotros no se nos aplicó”.
En parte de su relató nombró a
Martel como uno de los que más vio en el Penal de Chimbas y que en algún
momento trataron de violarla en una de las escaleras del Penal de Chimbas.
Además dijo que la desnudaron en los interrogatorios con torturas. Además, "el
jefe del Penal me hacía llevar todas la tardes a su oficina para hablar de la
familia, que si los extrañaba, que afuera estaba lindo el día y que debía ser
amable con él para que no me llevarán a Devoto. Cuando le pregunté qué
significaba ser amable me respondió que ‘tener relaciones con él’, me dijo”,
refirió Leal ante el tribunal.
Por su parte contó que "tuve varios intento de violación por
parte de un sargento de Gendarmería de apellido Astudillo (aparentemente
fallecido).
Además del relató de las dos
mujeres se escucharon las historias de Miguel Pallero y de Víctor Correa,
quienes también sufrieron torturas y golpes en sus detenciones durante la
última dictadura militar.