Mientras los intendentes ensayan tonos para pedirle, el gobernador Sergio Uñac ya tiene la decisión tomada. Una parte de los fondos que reciba la provincia como restitución de coparticipación federal irá a los municipios, según adelantó a Tiempo de San Juan el ministro de Hacienda, Roberto Gattoni.
Antes habrá que responder un par de cuestiones no menores. La primera será definir con centavos cuánto recibirá la provincia. Del 15% que retenía indebidamente Nación para ANSES, este año devolverá una quinta parte, es decir, el 3%. A ese ritmo, al cabo del quinquenio se habrá puesto al día. Así lo acordaron y firmaron en Córdoba el 18 de mayo los gobernadores y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio.
Como todo concepto coparticipable, el monto dependerá estrictamente de los niveles de recaudación. En Hacienda de San Juan miran con preocupación la caída de Ganancias en mayo y junio, factor que podría alterar sensiblemente los cálculos originales al momento de cerrar el trato con la Casa Rosada.
Hecha la cuantificación, se apartará un porcentaje para los 19 departamentos. El ministro uñaquista advirtió que todavía está en estudio y que depende también del monto global. Si barajan o no alguna proporción estimativa, no lo reveló.
El tercer punto a resolver, aunque ya hay una idea bastante acaba al respecto, será el criterio de reparto entre los municipios. Gattoni anticipó que establecerán "criterios objetivos” como cantidad de población y cantidad escuelas, por ejemplo. Pero también agregó como condición la eficiencia recaudatoria, para establecer el orden de prelación. Esto último tal vez sea el dato más novedoso: una suerte de reproducción del pacto fiscal Nación-Provincia. Recibir más recursos implicará demostrar mejor administración. Premio para los prolijos. Tirón de orejas para los que no lo son tanto.
Aclaró Gattoni que, por una vez, no se tomará en cuenta la cantidad de empleados en planta permanente que tenga cada municipio. Aclaración válida, teniendo en cuenta que este criterio sí aplica cuando la provincia liquida fondos extraordinarios para atender aumentos salariales. Este no será el caso.
En este sentido, el ministro puso énfasis en una condición ineludible: se fijará la obligación de que los intendentes destinen los recursos a proyectos de inversión, no a gastos corrientes. O, más fácil de entender, que no consuman el dinero en contratados y becarios.
"Vamos a destinar los fondos para proyectos que tengan que ver con el desarrollo local, mejorar la infraestructura para desarrollo de empleo privado”, explicó el funcionario. Igualmente, aunque sea decisión tomada, la voluntad de Uñac es sentarse con los 19 jefes comunales, discutirlo y llegar un entendimiento.
Y una última aclaración de Gattoni, a propósito de municipios como Rivadavia, Santa Lucía y Caucete, destinatarios de partidas directamente enviadas por Nación en atención a sus necesidades y a su coincidencia política: "No vamos a tener en cuenta lo que algún municipio haya recibido del gobierno nacional o del gobierno provincial como ayudas extraordinarias. Se van a implementar criterios objetivos”, insistió el ministro.
Basualdistas en punta
Cruzaron alguna charla informal los intendentes Marcelo Orrego, de Santa Lucía, y Fabián Martín, de Rivadavia, referida a los fondos que antes de fin de año debería recibir la provincia como restitución de coparticipación federal. No quedaron en nada, pero coincidieron en que las necesidades son muchas y la oportunidad aviva las expectativas.
En rigor de verdad, la inquietud excede a los basualdistas porque la estrechez de recursos es común a todos y no distingue entre colores partidarios.
"En razón de justicia, una parte de esos recursos tendría que llegar a los 19 municipios", dijo Martín consultado por Tiempo de San Juan. La ausencia de una ley de coparticipación que asigne un coeficiente a los departamentos implica que cada billete transferido de Nación a la provincia dependerá de la voluntad política del gobernador de turno para que derrame hacia los jefes comunales.
"Creo en la necesidad de una ley de coparticipación", insistió el rivadaviense. El planteo lo hicieron oportunamente junto a Orrego y el resto de los intendentes basualdistas cuando los recibió Uñac al comienzo de la gestión. La respuesta fue el pedido de paciencia. Sin fecha.