A diferencia de otros años, esta finalización de la feria judicial de invierno, lo que ocurrirá desde el martes próximo, tiene un sabor especial a los que siguen de cerca la vida en el Poder Judicial de San Juan. Y esta vez la expectativa trasciende el edificio 25 de Mayo: desde distintos sectores de poder tienen la mirada puesta en la renuncia del cortista Eduardo Balaguer, lo cual se concretaría en septiembre, pero hay otros condimentos que corren como reguero de pólvora.
Uno de ellos es el aterrizaje de una mujer entre los cinco miembros de la cabeza del Poder Judicial de San Juan.
Como siempre ocurre en este tipo de designaciones, los nombres que se barajan siempre van asociados a factores que trascienden las condiciones de abogado y de la cantidad de años de litigante que debe reunir un candidato a la Corte, tal como exige la legislación.
En ese marco es que trascienden nombres de legisladoras o de abogados que tuvieron o tienen un fuerte vínculos políticos, tanto del oficialismo como de oposición.
Pero en Tribunales hay una carrera propia. Los nombres de juezas, de los fueros civiles, de paz y penal, también se hacen sentir.
Muchas de esas ilusiones fueron alimentadas por las declaraciones del mismo gobernador Sergio Uñac, quien dijo a los periodistas tras la renuncia de Balaguer que veía con buenos ojos que una mujer llegara a la Corte.
Nada certero ni nadie que se anote con nombre y apellido aún.
Pero hay otro condimento que suma expectativa en esta segunda mitad del año que está por iniciarse en la Justicia. Y es el de la posibilidad de que más cortistas se sumen a Balaguer y opten por jubilarse, beneficio que ya todos tienen otorgados desde hace años y sólo resta que tengan la voluntad de dejar el Poder Judicial.
Nada los obliga a tomar esa decisión, la cual pasa por convicciones muy personales.
Lo que alimenta esa posibilidad en los pasillos de Tribunales es una cuestión biológica. Ángel Medina Palá –presidente de la Corte por la renuncia de Balaguer- tiene 76 años; Adolfo Caballero y Juan Carlos Caballero Vidal tienen 71; y Soria Vega, el más joven, tiene 70.
Balaguer era el mayor de todos, con 78 años. Su delicado estado de saludo lo llevó a dejar el poder en marzo último. En particular después de un accidente doméstico que sufrió en los días previos a asumir la presidencia de la Corte.
Por supuesto que es un secreto en Tribunales el dato de que si algún cortista renunciará en el segundo semestre para jubilarse. Pero puertas adentro manejan otra información. Y saben que estos próximos meses serán claves para la esperada renovación en la Corte de Justicia: desde el año ´96, hace dos décadas, están los mismos cinco nombres.
La base de la pirámide sí cambió. Fue gracias a la posibilidad de que se jubilen con el 82 % móvil de sus buenos salarios lo que abrió las puertas para que entre sangre nueva a la Justicia. Pero ese recambio no llegó a la cabeza.