No se tomaría mucho tiempo Mauricio Macri para definir la suerte de la ley antidespidos, que está echada desde su propio nacimiento. Hace rato que el presidente anunció que si se aprobaba, la vetaría, y ante la definición de esta situación, apurada por el propio oficialismo con su decisión de abstenerse, resolvería este mismo jueves darle el tiro de gracia.
El tiro de gracia, claro está, es el veto. Ya decidido eso, la única duda radica en cómo se anunciará.
Mientras el jefe de Gabinete, Marcos Peña, volvió a fustigar la iniciativa, vinculándola al kirchnerismo y atribuyéndola a "una especulación política para hacer una ventajita chiquita”, en el seno del Gobierno se analizaba en las últimas horas de qué manera se anunciaría la decisión oficial. Las alternativas no son muchas: o bien una conferencia de prensa, sino en el marco de un acto.
La cadena nacional para anunciarla -como sugirieron algunos periodistas en horas recientes- es algo que se descarta.
En la conferencia de prensa en la que Marcos Peña volvió a cuestionar la ley estuvo también el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, quien conforme el discurso que vienen deslizando varios oficialistas, atribuyó el debate a "una interna del PJ” en la que el Gobierno "no quiere participar”, y dio un paso más al hablar de "una clara intencionalidad de algunos sectores políticos de poner palos en la rueda y perjudicar a este Gobierno”.
(Fuente: El Parlamentario)