"Fue positivo no sólo que nos invitara sino que algunos como
yo tuvimos oportunidad de expresarnos, comunicar las expresiones de los vecinos
de Capital al presidente Macri”, dijo el intendente capitalino Franco Aranda a
Tiempo de San Juan luego de la reunión que tuvo este lunes con el mandatario y
un grupo de intendentes de capitales de todo el país para dar el
puntapié inicial al proyecto de financiamiento y colaboración en la realización
de obras públicas municipales, sin la injerencia de los gobiernos provinciales
respectivos.
"Positivo sobre todo porque te marca una agenda de trabajo.
Esta es la primera reunión donde tanto el presidente como el ministro del
Interior, Trabajo, Obras Públicas y Vivienda, Rogelio Frigerio y Marcos Peña, jefe
del Gabinete de Ministros, se han comprometido a analizar todos nuestros temas”,
agregó Aranda.
El intendente de la capital sanjuanina aclaró que "en esta
reunión no hemos hablado de obras puntuales, aunque sí pude comentarle al presidente
que es importante avanzar en obras de saneamiento para mejorar la calidad de
vida de los vecinos”.
"También fue buena para tener un esquema de financiación
razonable en los plazos y las tazas como para tener obras, equipar a los
municipios y así poder hacer frente a los servicios”, dijo.
Para Franco Aranda, "hay que pensar que mientras uno pueda
seguir modernizándose por ejemplo en camiones, esto luego se traduce en calidad
de vida para los vecinos. Se habló también e incluso lo habló el propio presidente,
el tema del reemplazo de las luminarias de la avenida Alem. Esto lo sabía Macri
porque yo lo había comentado en mi discurso”.
Ninguno de los intendente llevó una lista de obras puntuales
porque si no sería una reunión muy extensa. Sin embargo el intendente
sanjuanino confió en que "las iremos trabajando desde el Ministerio del
Interior y la Secretaría de Asuntos Municipales”.
"Esto marcó un inicio de la agenda de trabajo, ya nos
dijeron que habrá otras y hemos quedado que iremos comunicando nuestras
necesidades a cada área correspondiente para ir transmitiendo los temas
puntuales de cada departamento” puntualizó el edil.
En el criterio del intendente de la capital de San Juan, "hay
obras que por ahí no son de gran envergadura pero sí del principal interés de
los vecinos. Por ejemplo el tema de calles, veredas, riego. Y este es el
sentido en el que hay que avanzar”.
Aranda dijo con respecto a la continuidad del proyecto que "no
se ha quedado en una fecha concreta, aunque sí acordamos en que desde Nación se
iban a comunicar con nosotros para coordinar la próxima reunión”.
Perlitas de la reunión (por Federico Mayo para Infobae)
Fue, según las fuentes, un almuerzo distendido. Mauricio Macri recibió tres regalos. El intendente salteño, Gustavo Sáenz, le regaló un poncho y su colega de Rawson, Rossana Artero, una plaqueta que había querido entregarle en su visita a la ciudad de la semana pasada. En tanto, el intendente de La Rioja, Alberto Paredes Urquiza, le obsequió un mate.
Según confiaron a Infobae algunos de los asistentes al almuerzo, en el primer piso de la Casa Rosada, el encuentro fue cordial. Todos los jefes comunales resaltaron el diálogo y lo compararon con la relación entre las provincias y la administración K, que según los comensales era nula. En ese sentido, Jorge Capitanich, que había amagado con plantarse con dureza frente al Presidente, solo se limitó a anotar algunos de sus reclamos y a plantear algunas inquietudes relacionadas con obras locales. Quedó aislado: hasta el intendente de Ushuaia, Walter Vuoto, identificado con La Cámpora, marcó la importancia de la convocatoria por parte del Gobierno. Vuoto estuvo a punto de mostrarse en la conferencia posterior al almuerzo, pero decidieron bajarlo: el Gobierno no quiso exaltar a la gobernadora Rosana Bertone, que transita por una relación conflictiva con el intendente local.
Además de obras -a la cabeza del ranking de los reclamos- y financiamiento internacional, los intendentes plantearon cierta inquietud por los aumentos que vendrán en el transporte público. Van de la mano de los aumentos en el resto de los servicios públicos, que golpean con fuerza en el interior y cuyas principales quejas son recibidas primero por los jefes comunales. El ministro Guillermo Dietrich debería haber participado del almuerzo. Además del Presidente, del jefe de Gabinete, Marcos Peña, y del ministro Rogelio Frigerio, participaron por el Gobierno el ministro Andrés Ibarra -que se explayó sobre "gobierno digital"-, el secretario Fernando de Andreis, la secretaria Ayda Ayala y el subsecretario Lucas Delfino, uno de los nexos de Frigerio con los intendentes. Queso de entrada y carne al horno con papas de plato principal fue el menú que amenizó la reunión. El jefe de Estado habló recién sobre el final: durante la reunión anotó los principales reclamos.
El único de los intendentes que no habló fue Horacio Rodríguez Larreta, que volverá a la Casa Rosada el jueves, cuando Macri reciba por segunda vez a todos los gobernadores, una reunión clave de cara a la votación del Congreso que deberá decidir sobre la Ley Cerrojo y el pago a los holdouts.
En esa línea, el Gobierno trabaja a contrarreloj para convencer a los sectores más díscolos del peronismo en el apoyo de esa ley crucial para el Gobierno en el Parlamento. Aunque Macri no piensa negociar, desde el equipo político del macrismo se intensifican las negociaciones en torno a la ley de Coparticipación, principal reclamo de las provincias. La estrategia del Gobierno pasa por licuar al peronismo: por eso unificó a todos los caciques provinciales el jueves. En un primer momento, Macri y Frigerio pensaban recibir mañana a los gobernadores peronistas, por separado. Es clave en ese plan el rol de gobernadores como Juan Manuel Urtubey.
La discusión está planteada por el plazo por el cual el Gobierno devolvería el 15 por ciento: desde Casa Rosada insisten con una devolución a cinco años y los gobernadores hablan de tres. Mientras tanto, optimistas, un sector del equipo económico, en conjunto con un puñado de funcionarios del ala política, trabaja en el diagrama de un plan para salir a los mercados de capitales una vez que se cierre la disputa con los fondos buitres, si es que finalmente el Congreso lo aprueba. Tanto intendentes como gobernadores, ávidos de fondos, quieren saber el contenido de ese boceto: según confiaron desde la Rosada, en el diseño del plan de endeudamiento es necesario detallar el destino del dinero.