Desde Córdoba Capital, Eduardo Caeiro habló con Tiempo de San Juan y descartó que su inesperada renuncia al cargo como Defensor Oficial ante el Juzgado Federal tenga se encuentre vinculada a cuestiones laborales: "Me incliné por los afectos por sobre lo profesional”, aseguró.
Caeiro dijo que "valoré mi familia, mis amigos, mis afectos y la calidad de la educación de mis hijos”, dijo el cordobés al explicar porqué prefirió Córdoba antes que San Juan.
El renunciante también informó que en la Capital de Córdoba ganó un concurso para ocupar el cargo de Defensor Oficial en el fuero provincial: "Ese cargo lo había concursado antes de irme a San Juan, pero como no salía, asumí el cargo en San Juan”.
Sobre su trabajo en la Defensoría Oficial ante el Juzgado Federal de San Juan, Caeiro dijo que "el balance es muy positivo, logramos muchos cambios en el manejo del secuestro de droga y se hicieron lugar a muchos de nuestros planteos. A fin de año hicimos una reunión con el personal de la defensoría y todos coincidían en que el trabajo había sido productivo”.