Si bien todo el Gobierno ya no se hace ilusiones con la posibilidad de que prospere la reforma electoral, al menos en el futuro cercano, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, quiso dejar abierta una pequeña posibilidad.
En rigor, al señalar que "la reforma política no se cayó”, tiene razón, y lo explicó: "No está caída porque eso sucede cuando se rechaza en las dos cámaras y eso no ha pasado; de hecho, una de las cámaras ya lo aprobó”.
En diálogo con Radio Ciudad, Marcos Peña sostuvo que "hay que seguir peleando por muchísimas reformas que hacen falta en Argentina”.
Asimismo sostuvo que el proyecto se encuentra "bloqueado por un senador kirchnerista”. No lo mencionó, pero se refería al neuquino Marcelo Fuentes, presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado, que es el que manejó el cronograma de debates de la reforma electoral.
Asimismo señaló el funcionario que "seguiremos buscando consenso, dialogando, pidiendo que den el debate. De última que despachen el proyecto de (Juan Manuel) Abal Medina, que es distinto al nuestro pero que den voluntad de diálogo”.
Ese proyecto es también del senador Omar Perotti e incluye el voto con impresión electrónica, pero no incluye un chip en las boletas y el conteo es manual.
Recordó Peña que "la Cámara de Diputados y la sociedad se han expresado a favor” de la reforma del sistema electoral, ratificó que el Gobierno tiene voluntad de consensuar un proyecto y que para eso hay "tiempo hasta el 30 de diciembre”.
"Seguimos diciendo que tenemos tiempo hasta el 30 de diciembre, vamos a seguir esperando el debate”, dijo.
Por otra parte, Marcos Peña criticó al líder del Frente Renovador, Sergio Massa, por haber forzado el debate por Ganancias. Se diferenció diciendo que "tenemos una visión muy distinta de quien gana la agenda o no. Si la discusión fuera quién gana la agenda, Massa sería presidente. Es un especialista en eso, como tantos otros, como Scioli”.