Dos fueron los juramentos que le escaparon a
las fórmulas más conocidas la semana pasada en el juramento de los legisladores
nacionales que ganaron su banca en Diputados. Una correntina que puso su mano
por "la madre natural de San Martín” y un sanjuanino que lo hizo por el
secretario general de los camioneros Hugo Moyano.
Contundente expresión de lealtad y
reconocimiento para quien es su compañero de ruta y compartió buena parte de su
vida política. Evidencia también de una búsqueda de construcción propia que por
ahora le está resultando de dificultoso despegue.
Lo que busca Moyano es formar bloque propio en
Diputado para negociar desde allí con el macrismo en el poder, con el que ha tenido
más amores que odios pero con quien ya antes del debut como funcionario ha
tenido que empezar a fruncir la nariz. Ocurrió con la liquidación de Ganancias
en el aguinaldo, que primero el ministro Triacca anunció que no pagaría, luego
dijo que sí y finalmente el propio presidente Macri tuvo que desatar el nudo.
Si Moyano se decide a forman bloque propio,
como parece, lo primero que ocurrirá será la confirmación de la sospecha de
Roberto Basualdo, quien no le tenía mucha fe para que permaneciera en la
bancada del massismo en Diputados. Lo suponía aún antes de la Paso en la que el
camionero sanjuanino derrotó al basualdista puro José Luis Gazzé: que una vez
en el Congreso, Castro tomaría camino propio y sería muy difícil de controlar.
Así será, parece.
Pero no está fácil para Moyano poder avanzar
con su pretensión. En principio, porque no consigue convencer a su propio hijo,
Facundo, quien fue reelecto como diputado nacional pero por el espacio de
Sergio Massa, y se niega por ahora a integrar un bloque gremial con los
legisladores impulsados por su padre. Su idea es mantenerse dentro del Frente
Renovador, a la espera de los movimientos lógicos que seguramente ocurrirán en
el manejo nacional.
Los otros dos que llegaron desde el espacio
político de los camioneros son Jorge Taboada, quien resultó electo por Chubut,
y el sanjuanino Enrique Castro, el que causó conmoción con su juramento por el
compañero Hugo. Ellos sí están dispuestos a armar un bloque moyanista para que
el poder del número les resulte en mejorar la negociación con Macri. Vienen del
partido de Moyano, denominado de la Cultura, la Eduación y el Trabajo (CET),
que en San Juan tiene base de operaciones en la esquina de San Luis y Entre
Ríos.
El problema es que ni así les alcanza a los
moyanistas para alcanzar el número para el bloque propio. No hay regulaciones
terminantes, pero en la Cámara Baja se estima en 4 la cantidad de legisladores
que hay que tener para reclamar la apertura de un bloque propio. Que siempre es
una decisión política porque exige el reconocimiento de las autoridades del
cuerpo, que son los que deciden si les conceden la estructura burocrática, por
otro lado muy apetecible: un bloquee puede disponer de más nombramientos porque
necesita secretarios y demás cargos.
Contando los porotos, a los moyanistas no les
alcanza para golpear la puerta pidiendo esa estructura, como sí lo podrán hacer
otras agrupaciones emergentes de la última elección, por caso si se juntan el
Frente de Izquierda y Libres del Sur.
Encima, la máxima autoridad de la Cámara es el
macrista Emilio Monzó. Eso les depara una buena y una mala: la primera es que
Moyano tiene una aceptable relación con el macrismo, de hecho fue convocado
entre los primeros para tratar el tema de Ganancias en el aguinaldo y el nombre
del futuro ministro de Trabajo; pero la segunda es que si se quieren constituir
en bloque justamente para negociar con Macri, no es demasiado probable que el
nuevo presidente le facilite las cosas.
Pero resulta que pueden abrir otra puerta.
Porque, como saben bien los sanjuaninos, el vicepresidente del cuerpo es José
Luis Gioja, quien seguramente podrá participar de algunas definiciones. Y la
buena onda entre el ex gobernador sanjuanino y el jefe de los camioneros de la
provincia quedó clara en el mismo momento de poner la
mano encima de la Biblia. Cuando Castro se demoraba, Gioja lo reconvino:
"apurate, negro”.