Diputados

Qué hay detrás del juramento de un sanjuanino que rompió relojes: por Moyano

Se ha jurado por variadas acepciones religiosas, por Perón, Evita, o Néstor. Pero el camionero Enrique Castro sorprendió a todo el Congreso jurando por su secretario general. Lealtad y oportunidad. Por Sebastián Saharrea
domingo, 13 de diciembre de 2015 · 12:57

Dos fueron los juramentos que le escaparon a las fórmulas más conocidas la semana pasada en el juramento de los legisladores nacionales que ganaron su banca en Diputados. Una correntina que puso su mano por "la madre natural de San Martín” y un sanjuanino que lo hizo por el secretario general de los camioneros Hugo Moyano.

Contundente expresión de lealtad y reconocimiento para quien es su compañero de ruta y compartió buena parte de su vida política. Evidencia también de una búsqueda de construcción propia que por ahora le está resultando de dificultoso despegue.

Lo que busca Moyano es formar bloque propio en Diputado para negociar desde allí con el macrismo en el poder, con el que ha tenido más amores que odios pero con quien ya antes del debut como funcionario ha tenido que empezar a fruncir la nariz. Ocurrió con la liquidación de Ganancias en el aguinaldo, que primero el ministro Triacca anunció que no pagaría, luego dijo que sí y finalmente el propio presidente Macri tuvo que desatar el nudo.

Si Moyano se decide a forman bloque propio, como parece, lo primero que ocurrirá será la confirmación de la sospecha de Roberto Basualdo, quien no le tenía mucha fe para que permaneciera en la bancada del massismo en Diputados. Lo suponía aún antes de la Paso en la que el camionero sanjuanino derrotó al basualdista puro José Luis Gazzé: que una vez en el Congreso, Castro tomaría camino propio y sería muy difícil de controlar. Así será, parece.

Pero no está fácil para Moyano poder avanzar con su pretensión. En principio, porque no consigue convencer a su propio hijo, Facundo, quien fue reelecto como diputado nacional pero por el espacio de Sergio Massa, y se niega por ahora a integrar un bloque gremial con los legisladores impulsados por su padre. Su idea es mantenerse dentro del Frente Renovador, a la espera de los movimientos lógicos que seguramente ocurrirán en el manejo nacional.

Los otros dos que llegaron desde el espacio político de los camioneros son Jorge Taboada, quien resultó electo por Chubut, y el sanjuanino Enrique Castro, el que causó conmoción con su juramento por el compañero Hugo. Ellos sí están dispuestos a armar un bloque moyanista para que el poder del número les resulte en mejorar la negociación con Macri. Vienen del partido de Moyano, denominado de la Cultura, la Eduación y el Trabajo (CET), que en San Juan tiene base de operaciones en la esquina de San Luis y Entre Ríos.

El problema es que ni así les alcanza a los moyanistas para alcanzar el número para el bloque propio. No hay regulaciones terminantes, pero en la Cámara Baja se estima en 4 la cantidad de legisladores que hay que tener para reclamar la apertura de un bloque propio. Que siempre es una decisión política porque exige el reconocimiento de las autoridades del cuerpo, que son los que deciden si les conceden la estructura burocrática, por otro lado muy apetecible: un bloquee puede disponer de más nombramientos porque necesita secretarios y demás cargos.

Contando los porotos, a los moyanistas no les alcanza para golpear la puerta pidiendo esa estructura, como sí lo podrán hacer otras agrupaciones emergentes de la última elección, por caso si se juntan el Frente de Izquierda y Libres del Sur.

Encima, la máxima autoridad de la Cámara es el macrista Emilio Monzó. Eso les depara una buena y una mala: la primera es que Moyano tiene una aceptable relación con el macrismo, de hecho fue convocado entre los primeros para tratar el tema de Ganancias en el aguinaldo y el nombre del futuro ministro de Trabajo; pero la segunda es que si se quieren constituir en bloque justamente para negociar con Macri, no es demasiado probable que el nuevo presidente le facilite las cosas.

Pero resulta que pueden abrir otra puerta. Porque, como saben bien los sanjuaninos, el vicepresidente del cuerpo es José Luis Gioja, quien seguramente podrá participar de algunas definiciones. Y la buena onda entre el ex gobernador sanjuanino y el jefe de los camioneros de la provincia quedó clara en el mismo momento de poner la mano encima de la Biblia. Cuando Castro se demoraba, Gioja lo reconvino: "apurate, negro”.

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