Con la mano en el pecho, repetidas reverencias y los ojos
húmedos de emoción, Sergio Uñac agradecía a los sanjuaninos representados por
las 1000 almas que había en el Auditorio Juan Victoria. Acababa de recibir del
gobernador saliente, José Luis Gioja, la banda gubernamental; y de manos de su
esposa, Silvana Rodríguez, el bastón de mando.
Momentos antes, después
de subir al escenario, Uñac se había abrazado con Gioja durante varios minutos
y fue cuando el Auditorio se vino abajo de aplausos, silbidos y vítores. Era
imposible no soltar unas lágrimas, Gioja dejaba el cargo después de 12 años y
lo entregaba al hijo de uno de sus mejores amigos, y a su último compañero en
el Ejecutivo. Ambos estaban profundamente emocionados, a un costado las esposas
reían y lloraban también, al igual que muchos entre el público.
Otro de los momentos de gran carga emotiva fue el saludo de la familia al nuevo Gobernador, con abrazos interminables y las palabras de afecto que su mamá y sus hijos le decían al flamante Mandatario y papá. Apoyado en Melania, Uñac se dedicó unos segundos para disfrutar el momento rodeado de sus afectos, su círculo íntimo.
"Grande Flaco”, "Fuerza Sergio”, gritaban desde las gradas y
ellos respondían levantando las manos o con una reverencia.
Los ministros salientes y los entrantes estaban todos en los
lugares que el protocolo había destinado detrás de la mesa. También autoridades
del Ejército y Gendarmería, de la iglesia católica, miembros de Poder Judicial y
el ex gobernador Jorge Escobar. Al costado, la familia del Gobernador y Vice
que asumían. La mamá de Uñac, Dora, desbordaba orgullo y emoción en la primera
fila, a su lado, las esposas de los dos representantes del Ejecutivo y sus
hijos.
Luego de la entrega de los atributos, como indica el protocolo,
se despidió al Diputado Nacional, José Luis Gioja, quien viajaba a Buenos Aires
para tratar de llegar a la asunción del presidente Mauricio Macri.
Otra vez la ovación hizo vibrar al Auditorio y fue cuando
más emocionado se lo vio al "Flaco” que no quiso estirar esa retirada, saludó
con los brazos en alto, buscó a su esposa con la mirada, Rosa Palacios, y
salieron tomados del brazo. Ya no se lo veía en el escenario y seguían los
aplausos para Gioja.
La ceremonia continuó con la jura de cada uno de los
Ministros y Secretarios del nuevo gabinete, que tomo Uñac. Algunos fueron con
hinchada, los más aplaudidos fueron Alberto Hensel, Walberto Allende y Jorge Chica,
que gritó muy fuerte su "si juro” haciendo reír a todos con su ímpetu.
El cierre fueron las palabras de Sergio Uñac: "veo que no
soy el único que tiene calor, pensé que era por mi situación pero veo que están
todos igual”, bromeó.
Aclaró que el resumen de lo que sería su gestión era parte
de su discurso en la Legislatura. "Hablo un poco más con el corazón que
con la razón, estamos ante quienes representan simbólicamente a 700.000
sanjuaninos. Esto representa un desafío inconmensurable. Siento ni más ni menos
que un inmenso agradecimiento por ser el continuador de un proyecto político
que ha hecho muchísimo".
Convocó a todos los sanjuaninos a trabajar por San Juan pero
no sólo por un futuro mejor sino por un hoy mejor. "Venimos a seguir
transformando la política y enaltecer los sueños de todos los sanjuaninos",
dijo.