Después de tomarse tres días de licencia, y no 15 como se informó desde la Secretaría Administrativa de la Corte, el juez sigue abocado al caso del niño de 12 años asesinado.
El juez Benito Ortiz, del Primer Juzgado de Instrucción, está abocado nuevamente desde el lunes último a la investigación del crimen de Ariel Tapia, el niño de 12 años que murió asfixiado en el interior de una heladera abandonada a los pies de su casa, donde fue encerrado tras haber recibido un golpe en el mentón.
La Secretaría Administrativa de la Corte de Justicia había informado erróneamente la semana pasada que el juez Ortiz se había tomado dos semanas de licencia, después de que había sido habilitado especialmente durante la feria de enero para trabajar en el caso.
El juez Ortiz precisó que sólo se tomó tres días de licencia durante la semana pasada, aprovechando los feriados de los días 11 y 12 por el carnaval.