La oposición

Basualdo-Macri: Ni tan cerca, ni tan lejos

El senador nacional descartó rebautizar su banca en la Cámara Alta como “bloque Pro”, pero mostró buena onda con el jefe de gobierno porteño, cerca de la charla por las legislativas 2013. Por Daniel Tejada.
miércoles, 16 de mayo de 2012 · 11:23

Por Daniel Tejada
Canal 13 San Juan

Como decían las abuelas: Ni tan cerca que queme, ni tan lejos que enfríe. El refrán popular se aplica con precisión a la actitud asumida por el senador nacional Roberto Basualdo frente al jefe de gobierno porteño Mauricio Macri, en una sociedad política que ya pasó satisfactoriamente las pruebas electorales de 2009 y 2011, y se perfila con buena proyección para 2013 y 2015.

Macri y su partido, el Pro, tiene un interesante bloque en la Cámara de Diputados de la Nación (11 bancas), pero no cuenta con representación en la Cámara de Senadores. Esto llevó a que –off the record- una fuente del macrismo local deslizara la posibilidad de que Basualdo sellara la alianza con una ofrenda invaluable: rebautizar su bloque unipersonal “Producción y Trabajo” como “bloque Pro”.

Pero no. Basualdo lo rechazó sin titubeos, consultado por Tiempo de San Juan. “Hay que mantener la identidad”, apuntó el senador. Reconoció, no obstante, que en el parlamento nacional han coincidido con los macristas en varias votaciones. Dos de ellas fueron centrales en la batalla del jefe de gobierno porteño con la Casa Rosada: el traspaso de los subtes a la Ciudad de Buenos Aires y la expropiación de YPF. En ambos casos, el sanjuanino militó junto al Pro, aunque a la hora de la votación por la petrolera no haya estado presente en el recinto.

“Yo estoy trabajando algunas cosas en conjunto con ellos. Por eso los acompañé con la votación del subte”, señaló  Basualdo. Y justificó su ausencia el día de YPF porque debía viajar al exterior y los discursos demoraron más allá de sus cálculos el momento de la votación en general.

Sin embargo, fue el primer sanjuanino en hacer uso de la palabra y planteó su rechazo al “modo” en que la Casa Rosada había planteado la operación. “Tenemos que ser confiables. No podemos expropiarle el oro a Barrick. Los contratos hay que respetarlos”, insistió.

En boca de Basualdo, el temor a las represalias del mercado internacional, tras las furiosas amenazas del primer ministro español Mariano Rajoy, sonó a idéntica partitura que la ejecutada desde Bolívar 1. ¿Pero el macrismo le pidió que se convirtiera en el senador del Pro? “No me lo han pedido”, aseguró. “Yo entré por una fuerza donde también estaba incluido el bloque de Rodríguez Saá, Compromiso Federal, y nadie me ha dicho nada”, apuntó el sanjuanino.

Con esta afirmación abrió el juego y descubrió que el abanico político que lo contiene ciertamente es mucho más amplio que el de Macri. Si bien el jefe de gobierno porteño se presenta como uno de los rivales fuertes del oficialismo para las presidenciales de 2015 –parece ciencia ficción hablar con tanta anticipación- Basualdo eligió desensillar.

“Adolfo (el senador puntano Rodríguez Saá) también votó negativo el traspaso del subte”, acotó el sanjuanino. Otra demostración de que el espacio de coincidencias políticas es más grande que simplemente acomodarse debajo del cartel amarillo y negro.

“No tengo contacto frecuente con Macri. Por ahí hablo con su ministro de Gobierno”, reconoció el sanjuanino más votado después de José Luis Gioja. “No podría ponerle ‘Pro’ a mi bloque porque sería una falta de respeto”, explicó nuevamente abriendo su estructura al peronismo disidente con el que mantiene buenas migas en la región y en Buenos Aires.

“Lo veo con muchas posibilidades al frente para el 2013 y el 2015. Lo de Macri presidente habrá que evaluarlo. Veremos quién llega mejor posicionado”, dijo Basualdo para frenar la carrera especulativa. A decir verdad, el jefe de gobierno porteño ya está lanzado por la Casa Rosada –en 2011 se bajó de esa candidatura sobre la hora- y sus armadores políticos del interior están construyendo con esmero la estructura en las provincias, el punto más frágil de macrismo.

“¡No me lo han pedido!”, repitió enfático Basualdo ante la pregunta reiterada sobre la apertura del bloque Pro en el Senado. Y descubrió otro dato significativo para entender aquello de “ni tan cerca, ni tan lejos”, como decían las abuelas.

“Nosotros tampoco lo pedimos en San Juan. Yo sugerí el interbloque en la Legislatura, que Hugo Ramírez tuviera el bloque Pro aparte”, reveló. Vale inferir que con esta decisión, el líder del Frente Unión Producción y Trabajo perdió un diputado propio en la provincia, pero se liberó de ser recíproco en el Congreso Nacional. Saldo a favor para el sanjuanino, claro está.

Historia reciente

El Frente Unión por San Juan se constituyó para las legislativas de 2009, bajo el paraguas de Roberto Basualdo, como espejo del entendimiento nacional entre Mauricio Macri, Francisco De Narváez y Felipe Solá para confrontar con Néstor Kirchner en las urnas. Aquí la fórmula para diputados nacionales fue encabezada por el recién escindido del giojismo Mauricio Ibarra (aún intendente de Rawson), la basualdista Adriana Marino y el macrista Wbaldino Acosta Zapata.

El acuerdo –con algunas idas y vueltas- logró sobrevivir hasta las elecciones generales de
2011, bajo el nombre de Frente Unión Producción y Trabajo. Esta vez se gestó originalmente entre el basualdismo y el macrismo, pero luego se sumó Ibarra tras fracasar la coalición con radicales y bloquistas disidentes que terminó liderando Rodolfo Colombo.

Basualdo fue candidato a gobernador y se consolidó como segunda fuerza –lejana- detrás de Gioja. El macrismo puso el candidato a intendente en Capital (Eduardo Cáceres) y el ibarrismo se quedó con los tres lugares para diputados nacionales, aunque sin suerte esta vez porque el oficialismo los triplicó en votos y ganó las bancas en juego.

En campaña por la presidencia

Frontal como pocas veces, el jefe de gobierno porteño Mauricio Macri acusó a la Casa Rosada el martes pasado de querer boicotear su carrera presidencial con miras al 2015, a través de la seguidilla de conflictos entre los que anotó el traspaso de los subterráneos, el retiro de la Policía Federal de los hospitales, la falta de obra pública nacional en la Ciudad de Buenos Aires y la ofensiva para que deje de depositar sus residuos domiciliarios en territorio bonaerense.

"Queda claro que la señora presidenta quiere fundir a la ciudad de Buenos Aires", dijo el líder del Pro en un claro mensaje que pretendió polarizar con la Casa Rosada. Su voz en contra de la expropiación de YPF lo dejó como el único referente opositor parado en la vereda de enfrente a Cristina Fernández de Kirchner, tras el respaldo obtenido por el oficialismo desde la Unión Cívica Radical, el Frente Alternativa Progresista y Proyecto Sur, por mencionar algunos sectores políticos.

"El gobierno kirchnerista ha sido el menos federalista de la historia y esto lleva a desfinanciar a la mayoría de las provincias. El gobierno nacional intenta someternos y hay que poner un límite", dijo el martes el jefe porteño. Un guiño hacia el interior del país que –salvo excepciones como Santa Fe- no le ha rendido bien en las urnas.