Dictadura en San Juan

Con fuertes testimonios, sigue el juicio contra represores

Hoy declaró María Cristina Leal, ex militante de la JUP y presa política entre 1976 y 1979. Contó sobre sus días de tortura, para las causas Carbajal-Camus.
martes, 15 de mayo de 2012 · 15:37

Al trasluz de la camisa de tela finita con que la habían encapuchado pudo ver perfectamente que la trasladaban por la ciudad y que iba a parar al RIM 22. Iba en un camión militar, a un destino incierto, a pasar 3 años en las tinieblas, pero ella creía que iba a estar poco en la mazmorra.  El propio jefe del Penal de Chimbas, donde se la llevaron pocos días después para interrogarla, se lo decía, que era cuestión de días para que la soltaran. Recordando sus días como presa política, junto a Margarita Camus y varias mujeres más, algunas de las cuales desparecieron para siempre, María Cristina Leal declaró esta mañana en el marco del megajuicio por los crímenes de la dictadura en San Juan que se está haciendo, históricamente, desde noviembre en la provincia.

Leal se quebró en silencios y lágrimas varias veces durante la audiencia, pese a que aportaba datos para la causa Carbajal- Camus y no para la propia, que se desarrollará después. Le pasaron agua, un acompañante terapéutico se sentó a su lado para abrazarla mientras hablaba ante el tribunal, hicieron cuarto intermedio, todo para que ella engrose con su valioso testimonio la historia que se está intentando reconstruir, de cómo fueron los años duros en San Juan en los '70. Leal tiene un pasado crudo: fue a parar hasta Devoto, una de las cárceles que fue de los centros de detención y tortura más truculentos durante el último gobierno militar en el país.

Apenas la secuestraron los uniformados en San Juan, cuando ella era una joven estudiante de Ciencias de la Comunicación de la UNSJ, Leal pudo ser visitada por su familia en el Penal. Su madre, directora de escuela, la había rastreado luego de que un muchacho dejara un papel anónimo en la puerta avisando "su hija está en Chimbas". Luego fueron años de dolor y de miedo. Ahí conoció a los militares que hoy seguían atentos, hasta tomando notas, su relato, sentados en el banquillo de los acusados. Son Lazo, Gómez, Malatto, De Marchi y Jorge Olivera, este último, señalado por varias víctimas como el jefe de la represión en San Juan. Nieto, otro de los imputados, hoy se ausentó de la audiencia: se descompuso mientras era trasladado al juicio y lo tuvo que ver un cardiólogo.