El análisis del día

La increíble admisión de un juez de la Corte

Abel Soria Vega estuvo el sábado en Radio Colón. Dejó un par de explicaciones al menos polémicas sobre el funcionamiento de la justicia. Y una frase memorable sobre la salud de algunos jueces. Por Sebastián Saharrea.
lunes, 12 de marzo de 2012 · 19:25

Según el integrante de la Corte Abel Soria Vega, “hay jueces que están gravemente enfermos y que no pueden cumplir con sus obligaciones”. Y peor aún: “en esos casos vamos a tratar de evitar esa convocatoria (para que sigan, a pesar de jubilarse) y cubrir los cargos con subrogantes”. Además de ser la última instancia de apelación provincial, la Corte es la encargada de la administración del servicio de justicia en la provincia, y si uno sigue el hilo de declaración de Soria Vega encontrará que los jueces que “no pueden cumplir” con sus funciones siguen en su cargo, vaya a saber desde cuándo,  especulando con que el 82% les ofrezca mejores condiciones para el retiro. Mientras, se resiente el servicio por el envejecimiento extremo, al punto de lo confesado por el propio Soria Vega.

A confesión de partes, relevo de pruebas, indica una máxima judicial. Eso es lo que dejó claro Abel Soria Vega en una de las contadas apariciones de magistrados del máximo tribunal ante la prensa. En la entrevista mantenida en Radio Colón, reproducida el domingo en Diario de Cuyo, dejó algunas apreciaciones al menos polémicas sobre puntos que tienen a la justicia en el ojo de la tormenta.

Sobre la morosidad judicial, Soria Vega admitió que en el fuero que más se produce es en el penal. Lo dijo así: “Estoy advirtiendo que hay muchos juzgados en lo Civil, Comercial y lo Laboral que tienen muy pocas causas con plazo vencido para resolver. El problema estaría en lo Penal. Pero hay que aclarar que hay un incremento de las casas y las estructuras no dan abasto. Tiene que ver con la Seguridad”.

No dijo el magistrado qué es lo que entiende por pocas, pero en cualquier caso es incorrecto que ocurra al menos una vez. Y donde sí admite que hay morosidad, el problema es de la (in)seguridad. Como hay más delitos, a embromarse porque en Tribunales no parece nadie dispuesto a buscar una solución. Faltaría decir que el problema de la morosidad es porque hay más gente.

Y la última perlita, también increíble, tiene que ver con las designaciones sin concurso previo que hizo la Corte en varias ocasiones. Soria Vega lo explicó así: “Creo que no nos equivocamos porque era una necesidad imperiosa. Venían toneladas de expedientes que descargaba Fiscalía de Estado por casos de Rentas y no teníamos la posibilidad de notificar (…). Era imperioso designar gente para que no se prescribieran las causas”. Pero el asunto es que las designaciones objetadas no son de oficiales de justicia sino de ordenanzas –trabajadores de la limpieza- que luego son jerarquizados como administrativos y eluden así la cláusula constitucional de llamar a concurso para los cargos. Y designan a los parientes.

 

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