Un auto cayó a un barranco de unos cinco metros de profundidad en Marayes
El siniestro ocurrió en Ruta 141 el pasado domingo. A bordo del auto viajaba una familia oriunda de Media Agua y todos fueron rescatados por personal de Vialidad.
El pasado domingo, lo que debía ser el cierre de un viaje de descanso se transformó en un escenario terrible en Ruta 141. Una familia oriunda de la localidad de Media Agua, que regresaba de pasar el fin de semana en La Rioja, protagonizó un impactante vuelco al caer por un barranco de aproximadamente seis metros de profundidad en las cercanías de Marayes.
El siniestro se produjo en horas de la tarde, cuando el vehículo circulaba con destino a la capital sanjuanina. Según el relato de los protagonistas, el conductor se habría visto encandilado por el sol, lo que provocó una maniobra brusca. Al intentar corregir la trayectoria, el auto impactó contra el sistema de defensa.
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Pese a que el sector contaba con la señalización, la violencia del impacto hizo que el vehículo arrancara el guardarraíl. Sin embargo, este elemento de seguridad cumplió una función crítica: amortiguó la velocidad antes de que el auto se precipitara hacia una zona de escurrimiento de agua (un bajo nivel del terreno) de unos seis metros de altura.
La impactante frase de la familia: "Volvimos a nacer"
A bordo del rodado viajaba un matrimonio con sus tres hijos pequeños. A pesar de la magnitud de la caída y de que el vehículo terminó en el fondo del desnivel, la suerte estuvo de su lado porque no se registraron heridos de gravedad.
"Hemos vuelto a nacer. De semejante altura, si el auto caía de punta, nos matábamos todos", expresó el conductor, todavía conmovido por el impacto.
La angustia se acrecentó al saberse que la familia había adquirido el vehículo apenas cuatro días antes para poder disfrutar de estos paseos. Aunque el auto sufrió daños materiales de consideración, la salud de los cinco ocupantes resultó prácticamente ilesa.
La asistencia llegó de inmediato de la mano de Alejandro Tobares y Sergio Marineros, agentes de Vialidad Nacional que se encontraban apostados en el campamento móvil de la zona de Marayes. Los viales no solo colaboraron en la emergencia y la contención emocional de la familia, sino que también trabajaron para retirar el vehículo del zanjón.
Desde el organismo nacional destacaron la labor de sus agentes: "Más allá de las tareas de mantenimiento, demuestran permanentemente vocación de servicio y solidaridad con la comunidad".