Después de haber sufrido en manos de dos tíos pervertidos, la víctima menor de edad comenzó a tener justicia después de que uno de los agresores sexuales fuera condenado a 11 años de prisión efectiva. Por el delito de abuso sexual con acceso carnal, en perjuicio de una menor, el tribunal integrado por los jueces Mariano Carrera, Mónica Lucero y Ana Carolina Parra halló culpable a M.P y lo envió directo al Penal de Chimbas.
En menos de un año, el caso que fue denunciado en la UFI ANIVI y que fue investigado por la fiscal Valentina Bucciarelli y el ayudante fiscal Nahuel Ibazeta llegó a su final y la víctima, una chiquita que hoy tiene 13 años, tuvo algo de justicia con la pena para uno de los dos sujetos que la sometió, pues el restante dirime su situación en el Juzgado Penal de la Niñez por ser menor de 18 años.
Todo salió a la luz dos años atrás, cuando la nena que sufrió los abusos durante 5 años confesó la pesadilla a sus amigas. Esa situación le dio confianza para contárselo a su madre, pero ésta -por miedo al conflicto familiar que se desataría como consecuencia, pues los señalados eran los hermanos del padrastro (pareja de la mujer)- evitó denunciar el hecho.
Tiempo más tarde, la niña solicitó la atención de una psicóloga y fue la profesional la que motivó, mediante herramientas y un seguimiento, tanto a la víctima como a la progenitora para radicar la denuncia en la justicia penal. Fue por ello que finalmente se hizo la denuncia y el Ministerio Público tomó intervención.
Lo que trascendió durante el juicio fue que la niña sufrió las agresiones sexuales de los dos familiares durante cinco años, hasta que pudo ponerlo en palabras y comenzar a buscar ayuda. Afortunadamente, obtuvo una respuesta de parte de las autoridades que enviaron a la cárcel al pervertido. Lo que resta es que la Justicia de Menores prosiga con el enjuiciamiento del otro sospechoso, identificado con las siglas L.P.