Después de que el juez federal Leopoldo Rago Gallo procesara con prisión preventiva a los policías federales sospechados de robar $20 millones a un camionero en el control fitosanitario en Vallecito, Caucete, la defensa de los uniformados anticipó que apelará el fallo con el objetivo de que recuperen la libertad.
Así lo afirmó el abogado Gustavo De la Fuente, quien defiende a los efectivos que fueron denunciados por armar un falso operativo para quedarse con la importante suma y que están imputados por los delitos de robo, agravados por ser cometido en poblado y en banda y por ser miembro de una fuerza de seguridad, y falta a los deberes de funcionario público.
Las autoridades que quedaron en la mira son el oficial subinspector Matías Joaquín Barbeito, al sargento Gabriel Ángel Puca, al cabo primero Marcos Horacio Altamirano y al cabo Matías Leonel Vega Ante por los delitos de robo, agravados por ser cometido en poblado y en banda y por ser miembro de una fuerza de seguridad, y falta a los deberes de funcionario público.
Los mismos son miembros de la brigada de la Agencia Regional Cuyo de la Policía Federal y quedaron acusados de ser los autores del robo contra el camionero Isaías Arce, quien viajaba en un camión Volvo y se detuvo la madrugada del 24 de abril último en el Control instalado en Caucete.
En ese mismo lugar fue donde el chofer fue entrevistado por estos cuatro policías que hacían un supuesto control vial, con el argumento de que tenían la sospecha que desde Salta venía un cargamento de droga. El procesamiento indicó que esa noche los federales inspeccionaron el camión y descubrieron cuatro bolsas, con un total de 31 millones de pesos. A pesar de que el chofer les explicó que esa plata era para comprar verdura en el mercado de Mendoza, los efectivos le aseguraron que no podía llevar ese monto y le secuestraron la suma.
Además, los federales revisaron el celular del conductor y lo tildaron de ser un “puntero” de los narcos. Hasta simularon labrar un acta, le hicieron firmar un papel al camionero y después se marcharon con la plata, según la acusación.
Tras las detenciones, dos de los federales declararon y afirmaron que inspeccionaron vehículos, pero no hicieron ningún acta ni secuestro. Es más, aseguraron que esa noche se fueron siguiendo un auto gris y llegaron hasta Pocito. Los otros dos policías directamente se abstuvieron de declarar.
Es por ello que el juez Rago Gallo, en base a lo indagado, concluyó que el accionar delictivo de Barbeito, Puca, Altamirano y Vega Ante está probado por las denuncias de Florentino Condorí, el dueño de transporte, y del chofer Isaías Arce. Otra prueba fue la presentación de dos tickets, con certificación de la AFIP, que acreditan la existencia de esos 31 millones.
Además, hay constancia del pago que hizo el camionero para control de plaga en el paraje Vallecito y que fue extendido a las 0.41 del 24 de abril del 2024. Arce denunció que llegó alrededor de la 1. El chofer también reconoció sin titubear a Barbeito, Vega y Altamirano en una rueda de personas. A Puca lo señaló en principio, pero después se no pudo afirmarlo.
A eso se suma que dos empleados, uno de apellido Alaniz y otro Manni, del Control Fito Sanitario testificaron que los policías federales pararon a un camión -a la hora que señaló Arce-, que lo tuvieron entre 30 o 40 minutos cerca de los galpones y que vieron esas bolsas negras en el piso. Los empleados de ese puesto agregaron que los policías federales se marcharon después del supuesto procedimiento con el camión que detuvieron.