Los “escruches” con grandes botines están de moda. Este martes, desconocidos entraron a la fuerza a la casa de una familia de Pocito y se alzaron con más de 3,5 millones de pesos -entre dólares y moneda nacional-, además de alhajas y artefactos. Eran los ahorros de una docente y un verdulero, que ahora quedaron en la ruina.
“Eran los ahorros de toda la vida”, dijo la docente de apellido Díaz, sin poder ocultar las lágrimas y la bronca por el robo que sufrieron en la mañana de este martes en su domicilio en calle 23 de Julio del Barrio Santa Bárbara, en la villa cabecera de Pocito. La mujer explicó que no tenía ánimo de hablar, pero contó que su marido, de apellido Sánchez, hace un mes cerró su puesto de verduras a raíz de la crítica situación económica y ahora trabaja como uno más en la feria.
La misma mujer señaló que los vecinos están hartos de los robos en el barrio. Esta vez lo sufrieron en carne propia. Como de costumbre, su marido se levantó muy temprano y partió para la feria. Ella hizo lo mismo alrededor de las 8 de la mañana. No quedó nadie en la vivienda y eso dejó el terreno libre para que los ladrones entraron por los fondos.
Se apoderaron de la suma de 500 mil pesos en efectivos y 9.000 dólares, que, al cambio actual, son alrededor de 3 millones de pesos.
Se metieron por el descampado que da a la parte trasera, saltaron la medianera y rompieron la puerta con rejas del fondo. Fue la típica maniobra conocida como “escruche”, que consiste en irrumpir en una vivienda forzando puertas, ventanas u otro acceso, usualmente en ausencia de los propietarios.
Así consiguieron ingresar al interior de la casa para dar vuelta todo. No dejaron nada sin revisar. Se apoderaron de la suma de 500 mil pesos en efectivos y 9.000 dólares, que, al cambio actual, son alrededor de 3 millones de pesos. También se llevaron un televisor de 55 pulgadas, los soportes del aparato, unas cajas con bijouterie y alhajas de oro y unos calzados, señalaron en la Policía. Los delincuentes olvidaron un bolso en el que habían cargado otras cosas.
Se supone que esto ocurrió a plena luz del día. Los vecinos no vieron nada, quizás porque los ladrones escaparon por los fondos. Sánchez, el verdulero, regresó a su domicilio a las 10.30 de este martes y ahí descubrió el robo. La denuncia fue radicada en la Seccional 7ma de Pocito y también investiga la Brigada Sur.