El luchador de kick boxing, Leandro “El Veneno” Morales, acusado de matar a un supuesto ladrón en Pocito y que en vida se llamara Víctor Cachi, recibió un nuevo revés de parte de la Justicia después de que el juez de Garantías le extendiera la prisión preventiva por tres meses más, por lo que seguirá preso mientras se desarrolla la investigación que lo tiene imputado por homicidio.
A pedido del fiscal Francisco Micheltorena, la medida coercitiva se extendió en el tiempo, pese a la resistencia de la defensa que, previamente, había intentado darle cese a la medida que pretende asegurar el proceso. En septiembre último, la defensa del acusado apeló la cautelar buscando que Morales quedara libre.
No obstante, la fiscalía de impugnación y la que lleva la causa se opusieron a este planteo y pidieron que siguiera preso. Finalmente, el juez de Impugnación Maximiliano Blejman no dio a lugar a lo solicitado por la defensa, confirmó la prisión preventiva en el Servicio Penitenciario Provincial y la prorrogó por tres meses.
Para la fiscalía, Morales no sólo golpeó al changarín Víctor Daniel Cachi, sino que le clavó un cuchillazo. “El Cara de Goma”, tal como apodaban a la víctima, recibió un puntazo en el muslo izquierdo que le afectó la arteria femoral y desencadenó en su muerte en cuestión de minutos el martes último el Lote Hogar 12, en Pocito. Además de la herida de arma blanca, el fallecido presentaba escoriaciones en el rostro a consecuencia de golpes de puño que sufrió, de acuerdo con la autopsia.
También se constató que la víctima estaba desarmada, que llevaba una bolsa plástica con presas de pollo y semitas. Según la fiscalía, Cachi solía recorrer los barrios de Pocito ofreciendo trabajos de jardinería u otras changas a cambio de comida. De acuerdo a la teoría oficial, el día del hecho, éste pasó por el frente de la casa de Morales en el Lote Hogar 12 y, por razones que aún no están claras, hubo un cruce de palabras entre ambos. Ahí “El Veneno” tomó a golpes a Cachi y lo persiguió hasta que la víctima se retiró.
Después, Cachi caminó a un puesto policial con intenciones de denunciar a Morales, pero se arrepintió y volvió al barrio. Sin embargo, ese martes a las 12.35, el changarín se hallaba con su amigo, de apellido Carrizo, apareció de nuevo “El Veneno” con un cuchillo en la mano. “Te dije que no volvieras a pasar por acá”, le habría dicho el luchador profesional a la víctima, afirmó el testigo. Fue entonces que le propinó dos golpes con el cuchillo en la mano, con el canto del arma blanca, y a posteriori le clavó el puntazo en el muslo izquierdo, según la fiscalía.