El caso que conmocionó al departamento de Santa Lucía, inicialmente reportado por la muerte de un perro tras un disparo, sumó un nuevo capítulo. Lo que se presentó como un incidente entre adolescentes y una mascota, se transformó en una causa judicial que investiga a un médico cirujano de la provincia por amenazas con arma de fuego hacia dos menores de 15 años, que fue detenido.
El conflicto se desencadenó en el marco de una disputa vecinal de larga data, en la que, según denuncian, los perros del médico cirujano, identificado como Diego de la Torre, dos ovejeros alemanes y un ovejero belga, ya habían atacado en dos ocasiones anteriores a los perros de una familia vecina, los Bretillot, matando a dos de sus mascotas.
El último suceso ocurrió el domingo último cuando los hijos de los Bretillot jugaban junto a un amigo, de 15 años y de apellido García, en su propiedad con un cachorro de la familia. En ese momento, los perros del cirujano habrían invadido su finca y atacaron al labrador. Uno de los jóvenes, en un intento por defender a su perro, disparó con un rifle de aire comprimido e hirió al perro belga, que murió poco después en la casa de sus dueños.
Según la denuncia de Rodrigo García, padre de uno de los adolescentes, tras la muerte del animal, el cirujano salió de su casa con una pistola de 9 mm, encañonó a su hijo y a uno de sus amigos, y los apuntó por debajo de las costillas amenazándolos con matarles el perro. Los adolescentes lograron escapar y, al llegar a la casa, llamaron a la policía.
Sin embargo, no mencionaron la supuesta amenaza con el arma de fuego, por lo que las primeras versiones de los hechos se limitaron a la muerte del perro. "Ponían títulos como 'tres niños mataron un perro', dejando de lado lo más grave, que fue que mi hijo y sus amigos fueron encañonados y amenazados", explicó García en diálogo con este diario.
Según contó García, cuando llegó al lugar, la policía y un ayudante fiscal ya estaban presentes. Al enterarse de lo sucedido, el padre insistió en que se realizara una investigación exhaustiva y exigió un allanamiento en la propiedad del médico para buscar el arma. La presión de García fue clave para que el fiscal ordenara el procedimiento, y la policía encontró una pistola de 9 mm que coincidía, en teoría, con la descripción de los jóvenes.
Tras el hallazgo, el médico cirujano fue detenido, puesto que no habría podido exhibir los permisos para su tenencia, y ahora la causa avanza en la justicia. Tanto la familia de García como los Bretillot radicaron sus denuncias en la UFI Genérica, y se espera que los adolescentes ratifiquen sus dichos en la cámara Gesell. Este testimonio será crucial para que la fiscalía formalice la imputación que podría ser por amenazas agravadas por el uso de arma de fuego.
El caso ha tenido un profundo impacto en la salud emocional de los jóvenes. Rodrigo García relató que su hijo "se ha visto obligado a dar explicaciones en la escuela ante los comentarios que surgieron en las redes sociales". Molesto por las primeras versiones que surgieron, apuntó directo contra el cirujano: "En lugar de poner 'un médico de 50 años intentó hacer tal cosa', pusieron 'tres adolescentes mataron un perro'”.