Un ciudadano peruano zafó de ser condenado y enviado al penal de Chimbas en una causa en la que estaba acusado de pegarle y agredir con un cuchillo a su pareja en Concepción, en diciembre pasado. El hombre pasó casi dos meses preso, pero este martes fue absuelto en el juicio por falta de pruebas.
El juez de Flagrancia Ricardo Grossi Colombo entendió que la fiscal Yanina Galante no había demostrado con pruebas la existencia de las agresiones ni las amenazas y en función a esto absolvió a Sandro Bardales, de 56 años. En caso de ser condenado, el hombre iba a ser llevado al penal de Chimbas dado que tenía una condena anterior por hurto.
El hecho del cual acusaron a Bardales ocurrió el 21 de diciembre pasado en el barrio Costa Canal 3, en Concepción, y supuestamente fue contra su mujer. Hace diez años que vivían en pareja. Según la acusación, el hombre llegó borracho y atacó brutalmente a la pareja: la agarró del cuello, le dio unos golpes de puño y le arrojó un cuchillo de cara a la supuesta víctima. Además, la amenazó de muerte.
La supuesta víctima no ratificó la denuncia, eso puso en duda la existencia del hecho. Por otro lado, el médico legista admitió que no examinó personalmente a la mujer.
La defensora oficial Sandra Leveque remarcó en el juicio el hecho de que la víctima no ratificó la denuncia y tampoco compareció a declarar en el juicio; en su reemplazo, envió un escrito retractándose, señalaron fuentes judiciales. Por otro lado, la fiscal exhibió un cuchillo como el arma empleada en el ataque, pero la defensa lo rechazó dado que no había sido ofrecida en la audiencia de presentación, previa al debate.
También cuestionó que no se citaran a los peritos y que las lesiones no fueran certificadas en persona por el médico legista, sino que por un enfermero. En otros juicios, esto hizo caer la acusación. En la misma línea, no hubo vecinos que respaldaron la versión de las agresiones de Bardales contra su pareja.
La fiscal citó como un dato a destacar que el hombre fue denunciado por la misma mujer en 2017 y 2019 por violencia de género, pero la defensora oficial retrucó advirtiendo que no había constancia de esos antecedentes. Incluso se dijo que Bardales estaba alcoholizado al momento del ataque, pero no hubo informe de alcoholemia que respaldara esa versión.
Fue así que la defensora oficial Leveque pidió la absolución, frente a la pena de 1 año y 8 meses de prisión que pedía la fiscal Galante por los delitos de lesiones simples agravadas por el vínculo y el contexto de violencia de género e intrafamiliar y amenazas.
El juez Grossi Colombo interpretó que no se pudo acreditar las lesiones y las amenazas y las pruebas presentadas por la fiscalía no desvirtuaron el estado de inocencia del sospechoso. Fue así que lo absolvió; eso sí, lo excluyó del hogar.
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