Una estudiante de magisterio deberá pagar 40.000 pesos y realizar trabajos comunitarios ad honorem por golpear a su madre y fracturarle el rostro. La joven consiguió que la Justicia le otorgara la suspensión de juicio a prueba, lo que le permitió frenar la causa penal en su contra por aquella violenta agresión.
El episodio ocurrió en julio último y tuvo como protagonistas a una mujer de apellido Hidalgo, de 68 años, y a su hija Laura Salinas Hidalgo, de 30, confirmaron fuentes judiciales. No trascendió si los conflictos entre ambas venían de antes, pero aquel día la pelea se desató porque el hijo de Laura quería quedarse en la casa de su abuela y ella se opuso.
La mujer mayor exigió que dejara al niño en su domicilio, pero su hija se molestó por su actitud y terminaron a los gritos y los empujones, según la versión oficial. Fue en ese momento que la joven le lanzó un golpe de puño en el rostro de su madre y le fracturó un pómulo, aseguraron fuentes judiciales.
La mujer mayor debió ser asistida en el hospital y luego denunció a su hija por este hecho y por otras situaciones violentas, indicaron. La víctima atraviesa un momento difícil, ya que hace cuatro meses perdió a otra de sus hijas.
La abogada María Filomena Noriega, defensora de Laura Hidalgo, realizó gestiones y este viernes logró una solución alternativa a la causa penal y de esa manera salvó a la muchacha de una posible condena. Mediante un acuerdo con el fiscal Adrián Riveros, propusieron a la jueza de garantías María Carolina Parra la suspensión de juicio a prueba. A cambio, la imputada se comprometió a realizar trabajos comunitarios y a pagar una suma de dinero simbólica como donación.
Finalmente, la jueza Parra otorgó la probation y dispuso que la acusada cumpla 20 horas de trabajo comunitario, sin retribución, en la Municipalidad de Rawson, y que done 40.000 pesos a una institución que asiste a familiares de víctimas de accidentes de tránsito. Si cumple con lo acordado, la causa penal quedará extinguida.