Lo que es un viejo debate se avivó por estos días con el robo millonario que se dio el 8 de julio protagonizado por "falsos policías", que asaltaron a mano armada en una inmobiliaria de Capital. El debate es sobre lo sencillo que resulta conseguir esta indumentaria, cuya adquisición está reservada exclusivamente a los efectivos de cada fuerza.
En cambio, en las redes sociales de San Juan se pueden encontrar artículos policiales y otras fuerzas, desde pantalones a tricotas y camperas, con sus insignias y todo. Esta práctica es peligrosa porque pone al alcance de la mano de cualquiera la ropa que podría usarse para confundir en situaciones de las más variadas, en particular para cometer hechos ilícitos.
Es que se supone que las personas confían más en un sujeto vestido de policía para entablar contacto, para abrir una puerta y dejar ingresar al domicilio. Algunos pocos precavidos podrían caer en el engaño, como pasó en el atraco de Capital, cuando los malvivientes vistieron ropa de policías federales para sustraer 50 millones de pesos.
Por necesidad quizá o mala intención, hay gente que se dedica a vender esta ropa. Esta práctica está prohibida. De hecho, los miembros de las fuerzas deben ir a una sastrería especializada que pide la documentación correspondiente. Más grave aún es que los vendedores sean los mismos policías sin discriminar quién compra.
Como puede verse en las imágenes, son varios los avisos en este caso en Marketplace de la red Facebook, una de las herramientas más usadas para la compra-venta. Se consigue, entre otras, una campera de salida de la Policía de San Juan, talle M/L, a $45.000, rebajada, porque estaba a $60.000, según la publicación.
Esta práctica se extiende a otras provincias, por lo que se puede apreciar, hay ofrecimiento de indumentaria policial también de usuarios de Córdoba y San Luis. Hay disponibles también, sueltos, gafetes y jerarquías policiales con nombre y apellido, al alcance de cualquier comprador que quiera pegarlos a su campera azul común, por ejemplo.
Hay ofertas de todo tipo en las redes, además por grupos de WhatsApp, en las que se ofrecen artículos policiales. También es un argumento de vieja data planteado por los policías y sus familiares sobre lo costoso que es vestirse para un efectivo, al momento de la exigencia de la institución para cumplir con su labor. En alguna época, los salarios de este grupo contemplaba un plus para adquirir indumentaria.
Además del atraco a la inmobiliaria, la ropa de los policías está en el tapete esta semana por el insólito hecho que se dio en la Comisaría 9na de Caucete, en la que se dispuso el traslado de cerca de 70 uniformados de esa dependencia. El problema se originó porque una mujer policía supuestamente le sustrajo ropa interior a una compañera y se armó el revuelo, explicaron fuentes de la fuerza. Pero en este caso era ropa interior común que una de las mujeres policías tenía para la venta. También se vienen dando robos a policías, en lo que respecta a armas reglamentarias, un delito que ocurre cada vez con más frecuencia.