Un nuevo episodio volvió a sacudir en el entorno de Lucía Rubiño. Esta vez, no ocurrió en los tribunales sino en las redes sociales, donde una publicación de Juan Pablo Echegaray desató indignación en el entorno de la adolescente fallecida.
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SUSCRIBITELas imágenes fueron difundidas por el propio Echegaray en su cuenta pública de TikTok y rápidamente se viralizaron en espacios que siguen el caso. Los allegados de la adolescente fallecida expresaron enojo y apuntaron contra la falta de avances judiciales en una de las causas.
Un nuevo episodio volvió a sacudir en el entorno de Lucía Rubiño. Esta vez, no ocurrió en los tribunales sino en las redes sociales, donde una publicación de Juan Pablo Echegaray desató indignación en el entorno de la adolescente fallecida.
El pasado jueves, Echegaray compartió en su cuenta pública de TikTok una serie de imágenes en las que se lo ve surfeando. El posteo, acompañado por la frase “surfeando ando”, no especifica el lugar donde fueron tomadas las fotos, pero rápidamente comenzó a circular en otras plataformas.
El contenido fue replicado en una página dedicada a pedir justicia por Lucía Rubiño, donde el tono fue contundente: “Imperdible. La casta manda a algunos a surfear y a otros al cementerio sin sentencia. ¿Pensarán que nos olvidamos?”, expresaron.
La reacción no quedó ahí. Al día siguiente, el viernes, la misma página publicó un extenso mensaje dirigido tanto a Echegaray como al otro joven implicado en la causa. En el texto, cargado de dolor y enojo, allegadas a la víctima cuestionaron lo que consideran una situación de impunidad y el contraste entre sus vidas actuales y la ausencia de la adolescente.
“Da miedo cómo caminan con impunidad, cómo viven su vida normal, viajando con sus amigos, subiendo historias y videos de cómo disfrutan la vida. Vos también tendrías que estar disfrutando”, señala uno de los fragmentos del posteo, que rápidamente generó repercusión.
El mensaje también pone el foco en el reclamo de justicia y en el desgaste emocional de quienes acompañan la causa desde el primer momento: “Es insoportable vivir con esta injusticia”, expresaron, al tiempo que aseguraron que no dejarán de visibilizar el caso.
El episodio se da en un contexto judicial aún abierto. A fines de marzo, fuentes vinculadas al caso confirmaron a este medio que el proceso contra el menor acusado de atropellar y matar a Lucía Rubiño durante la madrugada del 15 de octubre de 2023 se encuentra en etapa previa al juicio, que podría iniciarse en abril.
El joven, identificado como N.M., fue procesado por homicidio con dolo eventual, una figura que podría derivar en una condena efectiva. La causa está en manos de la Justicia de Menores y ya superó instancias de revisión.
En paralelo, la situación de Juan Pablo Echegaray sigue sin resolución definitiva. El joven, que conducía una camioneta Toyota Hilux al momento del hecho, fue imputado en su momento por homicidio culposo, pero posteriormente sobreseído, decisión que fue confirmada por el Tribunal de Impugnación.
Sin embargo, la querella apeló esa resolución y presentó una queja ante la Corte de Justicia, donde el planteo continúa sin avances. Según sostienen, una maniobra atribuida a Echegaray habría sido determinante en el desenlace fatal. Así, mientras una parte del expediente avanza hacia el juicio, la otra permanece estancada.

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