Del fenómeno de las amenazas de bomba a las estafas fuera de serie, lo más insólito que dejó el 2025
La justicia sanjuanina afrontó diversos hechos a lo largo del año, aunque hubo acontecimientos que se ganaron el asombro de la mayoría por la repetición -en el caso de las falsas amenazas- y por lo grotesco y estrafalario -en lo que refiere a los engaños que causaron daño en las víctimas.
El 2025 dejó una galería de episodios judiciales tan llamativos como difíciles de creer. Desde amenazas de bomba en serie que paralizaron un hospital, escuelas, edificios públicos y un recital multitudinario, hasta estafas con ribetes cinematográficos, la justicia sanjuanina tuvo que intervenir en hechos que mezclaron pánico social, viralización en redes y engaños tan burdos como efectivos.
Uno de los fenómenos más inexplicables y repetidos fue el de las falsas amenazas de bomba, que obligaron a desplegar costosos operativos de seguridad y evacuaciones masivas. Los blancos fueron tan variados como sensibles: el Hospital Rawson, el Centro Cívico, el Estadio Aldo Cantoni, la Universidad Católica de Cuyo y varias escuelas de distintos departamentos.
El caso más reiterativo fue el de Axel Muñoz, un joven con antecedentes penales que quedó acusado de realizar tres amenazas de bomba consecutivas a una escuela de Rawson. Las llamadas provocaron la suspensión de clases durante tres días seguidos y activaron los protocolos de seguridad. Finalmente, la jueza Carolina Parra le extendió la prisión preventiva por 30 días, mientras avanza la causa por intimidación pública.
Otro episodio que marcó agenda fue el del sanjuanino Carlos Cabaña, quien realizó una amenaza contra el Centro Cívico y terminó condenado a pagar $4.000.000. Más allá del fallo, el caso se volvió viral por su insólita entrevista televisiva, en la que, con tono relajado y gestos despreocupados, lanzó una frase que recorrió las redes: “No se hagan los graciosos, los chistes salen caritos”. La viralización multiplicó el impacto social del hecho.
Uno de los casos más delicados fue la amenaza de bomba contra el show de Lali Espósito, que puso en jaque un evento masivo. El autor del llamado, Juan Carlos Salem, de 74 años, reconoció su responsabilidad y optó por un juicio abreviado, aunque la causa dio un giro inesperado cuando Fiscalía de Estado impugnó el acuerdo, al considerar que no se dimensionó la gravedad del hecho.
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El imputado, con pasado en la Marina y que se hallaba bajo prisión domiciliaria, fue acusado por amenazas coactivas, intimidación pública y tenencia ilegal de arma de fuego, ya que en su vivienda se encontró un revólver sin habilitación. El planteo dejó abierta la posibilidad de que el abreviado se caiga y la causa continúe por un camino más severo.
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También causó conmoción el caso de Rosario Cortés Zmutt, la bioquímica que realizó una amenaza de bomba contra el Hospital Rawson, obligando a evacuar incluso a pacientes de terapia intensiva. La profesional aceptó una suspensión de juicio a prueba, con una sanción que incluyó el pago de $4 millones, tareas comunitarias y un año de probation. El episodio dejó al descubierto el nivel de vulnerabilidad que generan este tipo de llamadas en servicios esenciales.
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Estafas insólitas: del amor virtual al freezer con sonido simulado
En el rubro engaños, 2025 también tuvo historias dignas de ficción. Una de las más resonantes fue la del llamado “estafador de Tinder”, Ángel Ariel Pedernera, quien durante más de un año se hizo pasar por un empresario exitoso para seducir a una sanjuanina. Nunca se vieron en persona, siempre había una excusa, pero sí hubo pedidos de ayuda económica: supuestas roturas de vehículos, medicamentos y urgencias varias. El resultado fue una estafa de más de $4.000.000, económica y emocional. La causa terminó con una conciliación, por la cual el acusado deberá devolver el dinero en efectivo y en cuotas.
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Aún más burdo, pero igual de efectivo, fue el caso del autor del “cuento de la heladera”, Fabián Andrés Galván, quien vendía freezers rotos simulando el sonido del motor con su propia boca. Un video aportado por una víctima fue clave para desnudar el ardid. El sujeto fue imputado por fraude en la calidad de la mercadería y ya acumula varias causas similares. Aunque quedó en libertad por tratarse de un delito excarcelable, su situación podría complicarse con nuevas denuncias.
Embed - Insólito: simulando el sonido de un motor, así vendía el autor del "cuento de las heladeras"