Un sujeto de 22 años estaba siendo investigado por consumo de pornografía infantil, luego de que una red internacional emitiera alerta a las autoridades locales sobre la actividad sospechosa. Sin embargo, luego de quedar en la mira, fue declarado inimputable y este mismo martes a la mañana resultó sobreseído.
Según informaron fuentes allegadas al caso, las facultades mentales que presentaba el acusado fueron claves para la resolución de la causa. Es que el imputado por el delito de tenencia y distribución de pornografía infantil padece esquizofrenia y, por tanto, se llegó a la conclusión de que, si bien comprende la criminalidad de sus actos, no puede dirigir sus acciones.
Las fuentes comentaron que el joven señalado no comprende el alcance penal de sus actos, es decir la magnitud de un delito. Por esa enfermedad mental, tras ser evaluado por una junta médica, desde fiscalía y la defensoría oficial convinieron en solicitar la desvinculación del sindicado y su sobreseimiento.
Esa resolución se concretó tras el fallo del juez de Garantías Matías Parrón, quien accedió tras lo requerido por el fiscal Duilio Ejarque y la defensora María Emilia Nielson.
El señalado había compartido imágenes prohibidas y por esa razón fue detectado por la red internacional Missing Children, que de inmediato emitió los reportes a la UFI ANIVI. Tras indagar a fondo, lograron identificar al responsable que finalmente quedó en libertad, tal y como lo indican las leyes.