Condenaron a un sanjuanino que estafó a otro en $1.500.000 con el cuento de las compras en Chile
Cobró por traer dos Play Station, tres celulares y otras cosas, pero nunca entregó los productos ni la plata. Lo condenaron a seis meses de prisión condicional.
Un sanjuanino que se presentaba como “gestor de compras” a Chile terminó condenado a 6 meses de prisión por estafar a otra persona con 1.500.000 pesos. Es que le cobró por traer tres celulares, dos Play Station y otros artefactos, pero nunca le entregó los productos y tampoco el dinero.
El condenado fue Guillermo Andrés González Riveros, quien fue investigado y castigado a 6 meses de prisión condicional por el delito de estafa, en calidad de autor. La causa fue impulsada por el fiscal Pablo Martín y el ayudante Federico Pereyra, de la UFI Delitos Informáticos y Estafas, y se llegó a un acuerdo de juicio abreviado que fue refrendado por la jueza Gloria Verónica Chicon.
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La causa fue investigada por el fiscal Pablo Martín (derecha) y el ayudante fiscal Federico Pereyra.
El damnificado fue Néstor Martín Caliba Rus, quien en 2025 denunció haber sido engañado por González Riveros tras entregarle distintas sumas de dinero al acusado. De acuerdo a la investigación judicial, la maniobra comenzó en octubre de 2024, cuando él tomó contacto con el imputado a través de una conocida en común.
González Riveros se presentaba como organizador de viajes de compras a Chile y ofrecía traer productos electrónicos a menor precio. Así, el 3 de octubre de 2024 Néstor Martín Caliba Rus le entregó 200 dólares para la compra de un celular. Luego, el 14 de octubre, le dio otros 700 dólares con el fin de adquirir más equipos, entre ellos dos celulares, dos PlayStation y un parlante. La maniobra continuó el 31 de octubre, cuando el acusado le pidió 350.000 pesos con el argumento de cubrir supuestos impuestos aduaneros, suma que la víctima transfirió. Finalmente, el 1 de noviembre le solicitó otros 150 dólares para gastos de traslado, completando así el circuito de engaño.
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Sin embargo, los productos nunca llegaron. El acusado comenzó a dar explicaciones inconsistentes, primero asegurando que no podía pasar la mercadería por Aduana y luego afirmando que los artículos habían quedado en Chile. Con el paso de los días, las respuestas se volvieron cada vez más evasivas hasta que directamente dejó de contestar los mensajes, consumando así la estafa denunciada.
En el marco de la causa, el imputado reconoció el hecho y propuso una reparación integral del perjuicio, comprometiéndose a devolver el dinero en dos pagos. Ese acuerdo fue homologado en mayo de 2025, pero nunca cumplió con la primera cuota. Incluso, al ser citado por la Oficina de Medidas Alternativas, manifestó que no tenía el dinero y pidió una prórroga, lo que provocó que el proceso penal continuara.
Este miércoles, las partes arribaron a un acuerdo de juicio abreviado. En ese contexto, la jueza Chicon condenó a González Riveros a un año y seis meses de prisión de ejecución condicional, además del cumplimiento de reglas de conducta por el término de dos años, entre ellas la prohibición de contacto con la víctima. También deberá afrontar las costas del proceso y mantener un domicilio fijo, aunque continuará en libertad mientras cumpla con las condiciones impuestas.