Luego de haber protagonizado una secuencia de película, el sujeto que es conocido como "San La Muerte" fue condenado a a prisión efectiva y marchó directo al Penal de Chimbas, tras acordar el castigo con la fiscalía. Se trata de Leandro Lucero, quien trompeó a un policía sanjuanino cuando era detenido y por tanto recibió 6 meses y 20 días de pena.
Según informaron fuentes judiciales, quien fue acusado por robo simple y amenazas simples en concurso real con lesiones leves agravadas por ser miembro de las Fuerzas de Seguridad Pública aceptó la resolución judicial con el fiscal Carlos Rodríguez, de Flagrancia, en el marco de un juicio abreviado.
Es que el detenido tenía una condena condicional y, por esa razón, se unificaron los castigos; además de que el juez que dictó la sentencia declarara la reincidencia y la prisión preventiva. Esto último lo hizo con el fin de asegurar el cumplimiento de lo establecido por la Justicia.
Todo ocurrió el 19 de enero por la noche, en los alrededores de un kiosco de Santa Lucía, cuando Lucero -que discutía con el propietario del comercio- robó un gato hidráulico de su propiedad. Acorde manifestaron las fuentes, el ladrón huyó con el objeto y en medio de su escape debió sortear al personal policial que había sido alertado y que salió en busca de su arresto.
Finalmente y al cabo de la persecución, el malviviente de apodo curioso fue interceptado por un agente que, en medio de sus maniobras para reducirlo, resultó el blanco de sus agresiones. Al policía lo golpeó con puños y patadas en sus piernas y brazos, aunque no logró eludir a la autoridad y terminó preso, en medio de un clima hostil.
La escena, después de las corridas y el intento de fuga fallido, se había trasladado al Barrio Santa Clara, donde estaban los familiares del delincuente y que intentaron evitar la aprehensión. Sin embargo, el revoltoso sujeto quedó bajo la custodia policial, a la espera del fiscal de Flagrancia.
Mientras era trasladado a una unidad policial, todos fueron testigos de las amenazas que le propinó a la primera víctima, a quien le había robado el gato y con quien inició la pelea. "Ya voy a volver con otros, te voy a prender fuego la casa...”, le aseguró, al mismo tiempo que le anticipó: "Te voy a apuñalar...”.