El sujeto que decía tener influencias en el IPV y estafó a una familia con 400 mil pesos fue condenado este viernes por la Justicia, en el marco de un juicio abreviado, tras admitir la culpabilidad y aceptar 3 años de prisión condicional. Se trata de Edgardo Andrés Ontiveros, quien cumplirá la pena en libertad y deberá respetar las reglas de conducta para permanecer bajo esa condición.
El carnicero de Rivadavia, que reconoció el delito de estafa, había utilizado un curioso argumento para hacer caer en la trampa a sus víctimas. Es que el embaucador aseguraba ser amigo del entonces director del IPV, Marcelo Yornet, y a través de la supuesta llegada que tenía manifestaba que podía facilitar el acceso a una vivienda.
Decía que había casas que se encontraban vacías, a pesar de que los barrios habían sido entregados, y la razón era porque los propietarios habían fallecido. Frente a estas situaciones y sin herederos a la vista, explicaba que podía ser el nexo para que aquellos que esperaban un sorteo con ansias pudieran tener una casa.
Lamentablemente, una familia cayó con esos cuentos y le entregó en tres veces la cifra denunciada. Lo cierto es que, con el paso del tiempo, los damnificados descubrieron que habían sido engañados. Primero, el acusado ofrecía respuestas evasivas y cargaba tintas contra la nueva administración, ya que -en teoría- con el cambio de gobierno sus negociaciones habían caído.
Fue por ello que los perjudicados radicaron la denuncia en la UFI de Delitos Informáticos y Estafas y el fiscal Eduardo Gallastegui inició la instrucción del caso. Como las pruebas resultaron contundentes, acorralaron al denunciado y éste no tuvo más remedio que aceptar la responsabilidad en el delito. Representado por Filomena Noriega, el delincuente aceptó la pena que su defensa acordó con la fiscalía y resultó sentenciado por la jueza Flavia Allende.
Ontiveros tenía varios antecedentes penales por estafa, pero nunca antes había sido sentenciado sino hasta ahora. Las causas que aparecen en sus registros penales datan de 1995 e, incluso, desde 2009 regía un pedido de captura por esas instrucciones que quedaron en la nada.