Un violento episodio se registró en el estacionamiento de una escuela de Rawson, cuando un sujeto atropelló al amante de su ex pareja, la portera del lugar, y como consecuencia fue condenado por la Justicia. Este jueves por la mañana, el imputado reconoció la autoría del delito y, en el marco de un juicio abreviado, aceptó la pena de un año de prisión condicional, por lo que continuará en libertad si cumple con la prohibición de acercamiento a la víctima.
Se trata de Adolfo Agustín Castro, el hombre que protagonizó el ataque contra el joven que se hallaba en una bicicleta cuando fue sorprendido por el acusado a bordo de un automóvil Peugeot 208, que lo chocó y le destrozó el rodado de menor porte.
Si bien en un principio se creyó que había ocurrido un siniestro vial, testigos del hecho aseguraron que fue un atentado y por ello se inició una causa contra el conductor que tuvo un ataque de furia.
Fuentes allegadas al caso comentaron que no encontraron elementos suficientes para sostener la calificación de tentativa de homicidio y, por esa razón, el fiscal que intervino, Nicolás Schiattino, lo acusó por el delito de lesiones leves. Es que aunque embistió a propósito a la víctima, mientras ésta permanecía en el estacionamiento de la Escuela Sarassa, le provocó heridas de un día de recuperación.
El caso convulsionó al establecimiento educativo, no sólo porque podría haber ocurrido una tragedia -con el agredido o algún estudiante de la institución-, sino también por los ribetes de novela que presentó. Las fuentes señalaron que Castro tenía resentimientos contra el joven ciclista porque había tenido un romance contra su ex mujer y, por ello, cuando lo cruzó en dicho escenario lo atacó.
Trascendidos manifestaron que el chico atropellado es sobrino del agresor, que vivía en el mismo domicilio que éste y que había iniciado una relación con su ex pareja. No obstante, la mujer habría terminado el vínculo con el muchacho y éste insistía con continuar. Era por eso que la hostigaba y la seguía hasta el lugar de su trabajo.
El ex marido de la portera, que no tuvo ninguna responsabilidad en el escándalo, supo del calvario que estaba sufriendo su ex pareja en manos del chico de 20 años y, por tanto, reaccionó de manera violenta contra el supuesto hostigador.
Tras la represalias y las derivaciones de la agresión, la UFI de Delitos Especiales participó de la instrucción de la causa y, un día más tarde, el atacante se presentó por voluntad propia en Tribunales junto a su abogado defensor, Pablo Rampulla, quien acordó la pena con el Ministerio Público.
La sentencia fue del juez de Garantías Sergio López Martí, que homologó el acuerdo entre las partes y dictó una restricción perimetral más reglas de conducta por el término de dos años. Si pretende continuar en libertad, Castro, que supo ser concejal de Rawson, deberá cumplir con lo estipulado.