Un violento episodio de furia se registró en la mañana del sábado 10 de enero en el departamento San Martín, cuando un hombre prendió fuego la motocicleta de su propio compadre tras una discusión personal. El hecho derivó en su aprehensión en flagrancia y en una posterior resolución judicial que le impuso una suspensión de juicio a prueba por el término de un año.
Según informaron fuentes judiciales, el incidente ocurrió alrededor de las 9.03 en calle San Isidro, entre Salvador María del Carril y Laprida, donde personal policial fue comisionado por el CISEM ante el aviso de un incendio de una motocicleta que habría sido sustraída del barrio Independencia. Al arribar al lugar, los efectivos encontraron una Zanella ZB 110 parcialmente incendiada sobre la calzada.
A pocos metros del rodado se hallaba un hombre que se identificó como Jorge Sebastián Cullere, quien manifestó de manera espontánea que había quemado la moto de su compadre luego de una discusión. Ante esta confesión, los uniformados procedieron a su inmediata aprehensión y solicitaron la intervención de personal de Bomberos.
En el marco del procedimiento, también se entrevistó a la pareja del aprehendido, quien relató que minutos antes Cullere había regresado al domicilio y le pidió ayuda para desarmar la motocicleta. Al negarse, ambos discutieron y el acusado comenzó a retirar los plásticos del rodado con una tenaza. Posteriormente sacó la moto a la calle y la prendió fuego.
El caso quedó en manos del sistema acusatorio y se activó el Procedimiento Especial de Flagrancia por disposición de la fiscal de turno, Dra. Virginia Branca. Finalmente, en el marco de un acuerdo judicial, Cullere fue beneficiado con una suspensión de juicio a prueba por el término de un año.
Como parte de las condiciones impuestas, deberá cumplir 90 horas de trabajo comunitario en el plazo de nueve meses, abonar una reparación simbólica de 300 mil pesos en tres cuotas y acatar estrictas medidas de conducta. Entre ellas, se le prohibió acercarse a menos de 300 metros del domicilio de la víctima, así como mantener cualquier tipo de contacto o realizar actos molestos o intimidatorios.