René Víctor Alomo, el pastor evangelista detenido e imputado por el crimen de José “Pepe” Yáñez en Médano de Oro, quedó en el centro de la escena en los últimos días tras conocerse imágenes de actividades religiosas en las que participaba dentro de la Iglesia Camino a la Vida. Los registros fotográficos muestran al acusado durante bautismos realizados en enero pasado en la sede de la congregación ubicada a pocos metros de la casa donde ocurrió el asesinato del jubilado de 78 años en Pocito.
En las últimas horas, Tiempo de San Juan accedió a un registro fotográfico donde se observa a Alomo participando de distintas actividades religiosas vinculadas a la Iglesia Camino a la Vida, institución evangélica que tiene una sede en Pocito, justamente frente a la Unidad Operativa policial de la zona y a pocos metros de la vivienda donde fue encontrado asesinado el jubilado de 78 años.
Las imágenes corresponden a bautismos realizados el pasado 18 de enero y fueron publicadas en una reconocida plataforma vinculada a la congregación. Allí se ve a Alomo dentro de una pileta de lona acompañando a personas durante la ceremonia religiosa. En las fotografías aparece junto a menores de edad, adultos y ancianos que participaban del bautismo.
En una de las postales también se lo observa posando junto a los fieles ya bautizados y sosteniendo un diploma que certifica la realización del sacramento religioso.
El culto del avivamiento y la expansión de la iglesia
La Iglesia Camino a la Vida cuenta con sedes en distintas provincias argentinas y también presencia en países vecinos, según publicaciones y registros de otras filiales de la congregación. Entre sus principales actividades aparecen vigilias, reuniones de oración y encuentros de “avivamiento”, orientados a la renovación espiritual de los creyentes.
“Vení, algo Dios tiene preparado para ti”, expresa uno de los videos difundidos por la iglesia en una convocatoria vinculada justamente al denominado “culto del avivamiento”.
De acuerdo a la descripción que distintas sedes realizan sobre este tipo de encuentros, se trata de jornadas enfocadas en la adoración, la oración colectiva y la búsqueda de experiencias espirituales vinculadas al derramamiento del Espíritu Santo.
El pastor acusado y su declaración ante la Justicia
La audiencia de formalización realizada el domingo pasado dejó momentos de fuerte tensión. Allí, tanto Alomo como Pereyra decidieron declarar ante la jueza Carolina Parra luego de escuchar la grave imputación formulada por el fiscal Francisco Nicolía.
Durante su exposición, Alomo aseguró estar “horrorizado” por los cargos en su contra y negó cualquier participación en el homicidio. También afirmó que mantenía una buena relación con José Yáñez y sostuvo que sería incapaz de cometer un hecho semejante.
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En esa misma audiencia, el acusado remarcó su rol religioso y aseguró que llevaba “una vida dedicada a Dios”. Además, explicó que no asistió a la víctima cuando la encontró ensangrentada porque se encontraba llorando dentro de su vivienda.
La fiscalía, sin embargo, sostiene una hipótesis completamente distinta. Según la reconstrucción presentada en Tribunales, Alomo y su cuñado, Lucas Alberto Pereyra, habrían aprovechado la relación de confianza que mantenían con Yáñez para ingresar a su casa y robarle dinero que el jubilado había retirado horas antes del Banco San Juan.
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Alomo, con micrófono en mano.
Siempre según la teoría del caso, el ataque habría ocurrido el viernes 17 de abril en la vivienda ubicada sobre calle 12, cerca de Alfonso XIII. Los investigadores creen que la víctima fue golpeada brutalmente con un objeto contundente hasta provocarle la muerte.
Los dos acusados recibieron prisión preventiva por 45 días y fueron imputados por homicidio criminis causa en concurso real con robo, una figura penal que contempla la prisión perpetua.