Otra víctima en la ola de calor

No respondía a los llamados y ya estaba muerta hacía un día en su casa en Chimbas

Es una anciana de 74 años que fue encontrada sin vida el jueves a la noche. Debido a las altas temperaturas, el cuerpo ya había entrado a descomponerse.
sábado, 15 de enero de 2022 · 09:02

La llamaron durante todo el día, pero no contestaba. Esto preocupó a la hija, que decidió ir hasta la casa de la anciana a ver qué pasaba. Golpeó la puerta, pero nada. Cuando entró, se topó con un cuadro aterrador. La abuela estaba tendida, sin vida y con su cuerpo en estado de descomposición.

Esto sucedió el jueves a la noche en un domicilio de la calle General Acha al 736 norte, en la zona de Concepción, Capital, informaron. La fallecida fue identificada como Jorgelina Santos Cuneo, de 74 años, quien vivía sola en esa propiedad, revelaron fuentes judiciales y policiales.  En el caso tomó intervención la ayudante fiscal Cintia Segura y el ayudante fiscal Renato Roca, de la Unidad Fiscal de Investigación de Delitos Especiales, que trabajan el caso como una muerte sin asistencia médica.

Esta es la cuarta persona mayor que murió en el transcurso de esta semana marcada por la extrema ola de calor. El miércoles último se reportaron los fallecimientos de tres hombres, de entre 65 y 77 años, todos enfermos cardíacos que se vieron afectados por las altas temperaturas y que vivían en condiciones muy precarias.

Esto último no fue la situación de la abuela de 74 años, explicaron, pero seguramente el calor también tuvo que ver con la complicación de su estado de salud. La mujer sufrió una muerte súbita mientras se encontraba en la cocina de su casa, señalaron. La encontraron vestida y en ese sector.

Todo hace suponer que se descompensó y sufrió un ataque al corazón. El informe forense reveló que murió por problemas de salud, dado que la abuela padecía una afección cardíaca y presión alta, aseguraron fuentes del caso. En la casa hallaron los medicamentos que tomaba.

Como estaba sola, no pudo ser auxiliada por nadie. Llevaba entre uno o dos días de fallecida, o sea que su deceso se produjo el miércoles o martes. Las altas temperaturas y el encierro hicieron que se acelerara el proceso de descomposición del cuerpo.

A todo eso su familia desconocía todo. El jueves empezaron a llamarla, pero Jorgelina no respondía. Su hija se preocupó, fue así que el jueves a la noche concurrió a la casa de calle General Acha y allí se encontró con la mujer mayor fallecida.

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