Un jornalero fue condenado por abusar de sus cuatro hijastras y no irá a la cárcel. A través de un juicio abreviado, el hombre reconoció la autoría de los hechos y consiguió que le impusieran la pena mínima: tres años de prisión de ejecución condicional.
La condena fue dictada este martes por la jueza de garantías Celia Maldonado, previo al acuerdo al que arribaron el mismo acusado por medio de su defensor, el abogado César Jofré, y el fiscal Roberto Mallea de la Unidad Fiscal de Investigaciones del ANIVI. Así, el hombre de nacionalidad chilena y de 30 años, se salvó que lo enviaran al penal de Chimbas.
El caso empezó a investigarse el 6 de este mes a raíz de la denuncia del padre biológico de las nenas, quien se enteró por ellas que su padrastro las sometía sexualmente. También tomó conocimiento la mamá, eso hizo estallar todo en el hogar que compartían en una vivienda de la zona de Trinidad.
El hombre no llegó a violarlas, pero si hubo manoseos y se reiteraron por un tiempo, según fuentes judiciales. La causa penal se inició en la fiscalía del centro ANIVI y tomaron declaraciones a las menores, que fueron coincidentes en que existieron los abusos. Fue así que el hombre quedó detenido y puesto a disposición del sistema acusatorio por el delito de abuso sexual agravado por la convivencia.
El sujeto podría haber recibido una pena más dura, la escala penal de ese delito es de 3 a 10 años de prisión. Pero el abogado César Jofré convenció al acusado para evitar el juicio oral y de esa manera abreviar el proceso, con tal de recibir un castigo menor. Este aceptó y buscaron el acuerdo con el fiscal Mallea, que también dio el visto bueno.
En el acuerdo, el hombre reconoció la autoría de los abusos y firmó su consentimiento para recibir una pena de 3 años de prisión en ejecución condicional. La jueza Celia Maldonado refrendó ese acuerdo y este martes al mediodía condenó al ciudadano chileno a la pena acordada; es decir, una pena condicional, con ciertas condiciones.
La magistrada dispuso que el ahora condenado sea excluido del hogar que compartía con las víctimas y su ex pareja, que fije un nuevo domicilio, que se abstenga de ingerir bebidas alcohólicas y de meterse en problemas, también le prohibió acercarse en un radio de 500 metros al domicilio de las niñas y tomar cualquier tipo contacto con ellas, ya sea por medios de comunicación y las redes sociales. De esta forma, el hombre consiguió no ir a la cárcel.