A casi tres meses de aquella fatídica madrugada del 12 de diciembre pasado, declararon la hija y el sobrino de la mujer, identificada como Esther Villalobos, acusada de asesinar a su pareja -Jorge Cortez- en Ullum. Lo hicieron en Cámara Gesell ya que ambos son menores de edad. Ambos testimonios, claves para la causa.
La primera en hacerlo fue la hija de Villalobos e hijastra de Cortez. Según relató la muchacha, estuvieron en el cumpleaños de su tía y hermana de la imputada. Luego, Cortez, Villalobos, su hija, su sobrino y su cuñado decidieron irse hasta la casa de este último para seguir bebiendo.
La chica dijo que ella estaba cansada y que se fue a dormir. Agregó que, tras unas horas, escuchó unos gritos de su madre, se levantó a ver qué ocurría y vio a su madre junto al cuñado de esta que se llevaban arrastrado el cuerpo de Cortez. La menor observó manchas de sangre y decidió limpiarlas. Afirmó que no vio cuando le dio el cuchillazo final pero que escuchó gritos de su madre.
Por otro lado, luego declaró el sobrino de Villalobos, de 14 años. El muchacho sostuvo que se les acabó el alcohol y que, con el hermano de Cortez y cuñado de la acusada, decidieron ir a comprar más bebidas. Cuando llegaron, escuchó que la pareja empezó a discutir a los gritos. Entró a ver qué pasaba y observó a Cortez perdiendo mucha sangre. Según dijo el menor, intentó reanimarlo, lo subieron al auto y lo llevaron al hospital Marcial Quiroga.
Luego, Villalobos se volvió a la vivienda ya que había dejado durmiendo a su hija. A los minutos, se enteraron que había fallecido. Además, el adolescente añadió que cree que ambos estaban en estado de ebriedad y que eran de pelearse con frecuencia. También, dijo que Cortez era de agredirla con empujones a Villalobos cada vez que discutían.
Cabe recordar que hace un mes había declarado la propia acusada, Esther Villalobos, quien estuvo acompañada de su defensa Filomena Noriega. La mujer había relatado que el motivo de la discusión fue que ella le pidió que dejara de tomar porque al día siguiente debía ir a trabajar.
al parecer, eso fue lo que enojó a Cortez y, según la declaración de Villalobos, el hombre empezó a tomarla del pelo, luego la golpeó y, por último, intentó ahorcarla. La mujer, para repeler el ataque, agarró un cuchillo de la mesa y le aplicó una puñalada debajo de la tetilla.
Lo que se interpreta de su versión, al menos, es que fue ella quien le incesto el cuchillazo que mató a Cortez. Ahora, restará determinar si lo hizo en legítima defensa o si se trató de un homicidio. Lo primero será lo que Noriega intentará de demostrar. La jueza Mabel Irene Moya, del Segundo Juzgado de Instrucción, investiga el caso.