VIOLENCIA DE GÉNERO

Cuando el miedo amedrenta: la historia de maltrato de una mujer oriunda de Chimbas

El calvario vivido de una señora ciega era constante. Discusiones, golpes y encierros, las agresiones que vivía día a día. Ella no quería denunciarlo, pero la justicia actuó y terminó condenado a este hombre.
lunes, 1 de marzo de 2021 · 21:01

Entre 3 o 4 casos de violencia de género se conocen diariamente (sin contar las que no salen a luz) y el número no cesa. Uno de los últimos casos mostró el miedo con el que conviven muchas de las mujeres que son víctimas de este tipo de hechos.  Por miedo a represalias, por negación o hasta por complicidad de su familia no denuncian los casos e incluso, a pesar de que la Justicia tenga todas las pruebas en contra del agresor. Este es el caso de una mujer ciega, de Chimbas. Convivió con un calvario: golpizas, violencia psicológica y maltrato de todo tipo.

El pasado 7 de febrero en la madrugada Néstor Fabián Miranda, su pareja (la víctima) y sus dos hijos se encontraban haciendo empanadas para vender. Cuando terminaron el trabajo, Miranda le recriminó que le diera el dinero de la recaudación, la mujer se negó y él reaccionó de mala forma, yéndose enojado de la casa. A las horas volvió y fue cuando empezó la pesadilla.

Miranda llegó a la casa. La víctima le pidió que la ayudará a lavar ropa para ir a la iglesia al otro día, él reaccionó con ira y le tiró el tacho con agua a sus dos hijos. La madre fue a ayudarlos como pudo (es prácticamente ciega) y fue ahí cuando Miranda la agarró y la arrastró por el piso hasta la pieza. Ella llamó al 911 con una aplicación para ciegos, él le quitó el celular e intentó encerrarla en la pieza con sus dos hijos. No pudo hacerlo, la víctima le pidió a su hija que fuera a pedirle el celular y esta recibió un golpe en la cabeza.

Minutos después el calvario terminó. La Policía llegó al lugar y detuvo al hombre -que intentó escaparse por el fondo de la propiedad-. El caso llegó a Flagrancia, en una primera instancia no hubo acuerdo en juicio abreviado y la causa pasó a juicio, donde finalmente la semana pasada le dieron al agresor una condena de 1 año y 3 meses de prisión efectiva, más reincidencia, por el delito de lesiones leves agravadas por ser cometidas en contexto de violencia de género.

La jueza María Gema Guerrero, quien firmó esta causa, expresó que a pesar de que la mujer no intentó hacer la denuncia, estaban todas las pruebas dadas para comprobar que este sujeto había actuado de forma agresiva con su pareja. Testimonios de psicólogos, médicos legistas, policías actuantes y hasta la declaración en Cámara Gesell de una de las hijas, mostró que este hombre era agresivo y no solo en esta ocasión, si no en varias.

La mujer presentaba todo tipo de lesiones en su cuerpo, las rodillas, brazos, pecho, cabeza, tenía alguna herida cortante o moretón, mostrando claramente que era víctima de maltrato de vieja data. La médica legista fue la que corroboró todas estas heridas y dijeron que fueron producidas con violencia y que otra persona se las provocó.

La damnificada misma declaró que no quería hacer la denuncia por miedo a lo que podría pasar a futuro, y por sus hijos, ya que ella no puede mantenerlos por su problema de vista. Ahora el Estado se hará cargo de su caso, ya que necesita una ayuda especial.

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