violencia extrema

El minuto a minuto del salvaje ataque de Parisi a su pareja

Según el Ministerio Público, el funcionario judicial agredió brutalmente a su ex pareja e incluso la amenazó de muerte con un cuchillo japonés, la dejó semi desnuda fuera de su departamento y se marchó. Aseguran que la sometía a diario, la celaba y la atormentaba con su peso.
miércoles, 1 de diciembre de 2021 · 23:02

Durante la audiencia de formalización del caso que tiene en la mira al funcionario judicial Mario Héctor Parisi, acusado de lesiones leves agravadas, amenazas agravadas por el uso de arma blanca y desobediencia de una orden judicial, el Ministerio Público Fiscal realizó la presentación de la teoría del caso y con ella expuso a detalle cómo fue el ataque contra su ex pareja, según el crudo relato de la misma. 

Si bien los fiscales Roberto Ginsberg y Claudia Salica señalaron que sometía habitualmente a la denunciante con malos tratos y la denigraba, al punto de controlarle no sólo la forma de vestirse sino también su figura y su peso (no podía pesar más de 59 kilos), lo que despertó la furia de Parisi el día del ataque -el 23 de noviembre- fue un mensaje que la mujer recibió en su perfil de Facebook y su respuesta.

Por su cumpleaños, un conocido la saludó y ella le respondió: "Hola bonito, muchas gracias por tu saludo". Esa simple contestación fue, acorde el MPF, la razón por la que estalló de ira cuando la pareja se encontraba en la casa de Parisi. "Le pegó una cachetada y la zamarreó, tomándola de sus brazos. La tomó del pelo y le dio golpes en varias partes del cuerpo", relató Ginsberg en su exposición. 

Parisi, al comienzo de la audiencia cuando dijo sentirse mal. Luego un médico legista constató que estaba en condiciones de afrontar el proceso

Luego, según la versión de los fiscales, tomó una bolsa de consorcio y mientras le recriminaba por el mensaje recogía sus pertenencias y las colocaba allí dentro. Tras tomar su teléfono celular, Parisi se adueñó de las llaves del departamento de la mujer, que se hallaba semi desnuda, y siguió atormentándola. "Le dijo que se fuera de su vivienda, la escupió, la llamó sucia y la persiguió dentro del departamento. La hizo caer y tomó un cuchillo, de 40 centímetros y tipo japonés, y se lo apoyó contra la espalda", detalló el representante de la UFI CAVIG. 

En ese momento, en el que Parisi sostenía el arma blanca sobre el cuerpo de la mujer, más precisamente en el omóplato derecho, le dijo:-"¿Querés que te mate? Te voy a matar". Como la denunciante se quedó quieta, el funcionario judicial guardó su cuchillo y arrastró a la mujer hasta la puerta para finalmente dejarla afuera. Seguidamente le regresó su celular.  

A pesar de que la presunta víctima vivía en el departamento de al lado, como el responsable de la Unidad Conclusiva de Causas se quedó con sus llaves, no pudo resguardarse enseguida en su lugar. Sin embargo, encontró las llaves tiradas a unos metros y logró refugiarse en su casa. Allí se quedó y al día siguiente lo denunció. No volvió a verlo ni supo más de él hasta que sus allegados -Jorge Gil y Juan Pablo Ortega- la contactaron dos y tres días más tarde.

Tal y como indicó la fiscal coordinadora de la UFI que interviene, el contexto del violento episodio resalta la relación de supremacía de Parisi sobre la denunciante. "Él un funcionario de prestigio, ella una empleada de comercio", destacó. Esto incidió en el vínculo de ambos, a su parecer, y en el ejercicio de poder de Parisi por encima de su pareja. 

Es que los miembros del MPF aseveraron que no sólo el funcionario imputado celaba a su novia varios años más joven que él y le revisaba su celular a diario, sino que la controlaba hasta en su aspecto. Afirmaron que Parisi obligaba a su pareja a vestir con poca ropa cuando estaban solos en su casa y le pedía que todo el tiempo usara tacos para su deleite. Esta información, que fue proporcionada por la denunciante, no resulta menor ya que al momento de la salvaje agresión vestía de esa manera. 

La única prenda que llevaba puesta, un remerón largo de color negro, fue incautada por las autoridades y sometida a pericias. Fue por ello que los fiscales le pidieron al juez de Garantías Matías Parrón que ordenara una extracción de material genético del imputado para compararlo con los restos que quedaron en la prenda, con el objetivo de evidenciar los diversos escupitajos que Parisi le propinó a la mujer durante el ataque.

Según mencionó Salica, el informe psicológico de la mujer arrojó que presenta "gran vulnerabilidad que tiene que ver con el hecho, la desconfianza en la justicia y la exposición del caso que tomó estado público".

Curiosamente, el funcionario que presenció la audiencia vía Zoom desde la sede policial en la que se encontraba, que prefirió abstenerse a declarar y que -incluso- en el comienzo del proceso dijo no sentirse bien físicamente por el dolor de cabeza que lo aquejaba, gesticuló cada vez que los fiscales hablaron de la vulnerabilidad de la denunciante. Con una sonrisa irónica (que quedó registrada por el sistema de videograbación del soporte judicial), pareció responder a las descripciones que sus colegas hacían sobre su ex.

Parisi y sus gestos

La defensa del acusado, representada por Fernando Castro y Nasser Uzair, rechazó categóricamente el contexto de violencia de género que la Fiscalía describió. Sin embargo, la imputación que pesa sobre sus hombros (que puede cambiar ya que siempre es provisoria) continúa siendo agravada por el vínculo y por la violencia de género.  

 

 

 

 

 

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