A 15 días de su detención, recuperó la libertad la comerciante de Rawson que fue detenida en un cajero con 87 tarjetas de débito y 282.000 pesos en efectivo. El juez que tomó la causa durante la feria judicial la indagó y ordenó su excarcelación mientras continúan investigando la causa que se abrió como presunta estafa o retención indebida. Su defensa, por el contrario, sostiene que no hubo delito.
Delia Lidia Tévez declaró este viernes durante una hora frente al juez Diego Sanz, a cargo del Cuarto Juzgado de Instrucción –de turno en la feria-, por el presunto delito de defraudación. La comerciante reiteró que no engañó ni estafó a nadie, que tenía en su poder todas esas tarjetas porque los mismos beneficiarios se las dieron para que retirara dinero de sus cuentas y se cobrara las deudas por la venta de ropa en su negocio. Así lo señaló la abogada María Filomena Noriega, su defensora, quién confirmó que, tras la indagatoria, la mujer fue excarcelada.
Esto significada que recuperó la libertad, luego de permanecer 15 días encerrada en su casa de Rawson con prisión domiciliaria. Tévez fue detenida la madrugada del 24 de diciembre último cuando extraía dinero de los cajeros automáticos de una sucursal bancaria de Villa Krause. Alguien vio que sacaba plata con distintas tarjetas de débito, entonces llamó a la Policía y la detuvieron. Tenía en su poder y dentro de su camioneta un total de 87 tarjetas de débitos, la mayoría de planes sociales, y 282.000 pesos, informó la Policía. Se pensó que podía ser una posible estafa con planes sociales o que la mujer retenía a la fuerza esas tarjetas que pertenecía a beneficiarios de planes.
Tévez aseguró al juez, lo mismo que dijo a este diario, que quizás no es la forma de hacer tratos comerciales con la gente, pero que se manejaba así de hace años en su negocio llamado El Porteñito. Explicó que vendía ropa a sus clientes y éstos le dejaban su tarjeta de débito como garantía y para que ella retirara el dinero de sus cuentas y se cobrara las cuotas del crédito. “No es lo correcto cómo trabajo, pero es la manera de asegurar mi bolsillo. Lo hacen (por los clientes) voluntariamente. Nunca he retenido una tarjeta a la fuerza. Es como un trato que hacemos con el cliente y lo hacen porque me vienen a pedir fiado, además surge de la confianza”, aseguró la mujer, en una entrevista.
María Filomena Noriega, su defensora, afirmó que no hubo fraude ni retención indebida y que no hubo delito. Es por eso que solicitará el sobreseimiento definitivo para que Tévez despegue del todo de la causa. La comerciante habló brevemente con TIEMPO DE SAN JUAN y dijo que “aclaré en el juzgado que no hay nada oculto ni turbio. No estafé a nadie. Lo primero era recuperar mi libertad, espero que ahora me devuelvan mis cosas (por el dinero, otras pertenencias y su camioneta). Más adelante veré si inicio una demanda por el maltrato que sufrí de parte de los policías que me detuvieron”.