El crimen del iglesiano Rubén Quiroga sumó un nuevo capítulo después de que una agrupación feminista se mostrara indignada por el encarcelamiento de Glenda Aciar, a quien consideran una víctima más, y por ello apuntaron duramente contra la justicia sanjuanina. Es que el juez que dirige la investigación decidió imputarla por homicidio agravado, del mismo modo en que lo hizo con el supuesto autor, y enviarla al Servicio Penitenciario.
La mujer fue quien le confesó a la Policía que su marido -Luis Montaño- había asesinado a su amante y gracias a su testimonio dieron con los restos del hombre que hasta ese entonces estaba desaparecido. En su declaración indagatoria, Aciar aseguró que su pareja la había obligado a encubrirlo y que la mantuvo amenazada para que no contara nada. Esa manipulación, según su entorno, fue una muestra de la violencia de género que el sujeto ejercía con ella.
Para la organización Ni Una Menos, en la investigación judicial hubo una falta de perfectiva de género y en sus redes sociales realizaron un fuerte descargo contra el magistrado Javier Alonso, de la Segunda Circunscripción Judicial. "¿La Justicia nos prefiere muertas?", cuestionaron las mujeres que componen el organismo.

Tras relatar la historia de la joven de 23 años y describir las vejaciones a las que fue sometida en manos de Montaño, el colectivo tildó a la Justicia de misógina y señaló que podría tratarse de un "femicidio vinculado", sosteniendo que el autor pudo haber matado para darle una lección o hacer sufrir a su mujer.
Según la versión de la defensa de Aciar, Montaño descubrió el romance que había tenido con la víctima y por celos planeó el ataque. La extorsionó para que lo citara a un lugar y allí agredirlo hasta llevarlo a la muerte. El abogado Juan Fonzalida detalló que Montaño le hizo ver a su defendida cómo el cuerpo -ya sin vida- se incineraba. Más tarde, la forzó a guardar silencio y, a la distancia (él desde la mina donde trabajaba), la controlaba para que no se quebrara y confesara.
Tanto era su poder sobre la mujer, que la obligó a cortarse el pelo y raparse a la papa para que ningún otro hombre volviera a sentir deseos o interés por ella, según aseveraron en la versión. Para Alonso, no hubo pruebas suficientes para demostrar esto hasta el momento y por ello sigue presa.

El duro comunicado:
"¿LA JUSTICIA EN SAN JUAN NOS PREFIERE MUERTAS?
Glenda tiene 23 años y es madre de una niña de 2 años. Por años sometida a una cultura machista que naturalizó desde sus 15 años estar en pareja con un hombre que la desvalorizó y maltrató por años y que comenzó a violentarla fuertemente cuando tuvieron una hija en común. Luis Montaño es el hombre que construyó una relación en donde Glenda sólo era objeto de su pertenencia personal y como tal la sometía a diversos tipos de hostigamientos y abusos de poder, cultura que se repite en millones de hogares en nuestra sociedad.
Este círculo de violencia llegó a su extremo cuando Luis Montaño secuestró a Glenda y teniendola amenazada con la vida de ella y su pequeña hija rehén, la destruyó psíquicamente, y la obligó a presenciar el homicidio de un hombre al que acusó de ser su amante para luego someterla a ella (frente a su hija) a las más desgarrantes torturas.
La falta de perspectiva de género en los diversos estamentos del sistema judicial de San Juan evidencian, otra vez, la grotesca parcialidad y falsa moral basadas en prejuicios machistas con los que interpretan y juzgan a mujeres e identidades sexuales diversas.
Hoy pedimos, en el grito colectivo de miles de mujeres juzgadas injustamente
¡LIBERTAD PARA GLENDA EN SAN JUAN!
¡BASTA DE JUSTICIA MISÓGINA!
La causa está hoy a cargo del JUEZ ALONSO, de la segunda circunscripción de Jáchal, quien acusa a Glenda de homicidio doblemente agravado mientras que al homicida, violento, secuestrador, torturador y femicida Luis Montaño le otorga un solo agravante. En nuestra justicia existe el ‘Femicidio Vinculado’, una figura judicial que se utiliza para definir cuando un violento y asesino mata a otra persona, sea hombre o mujer, para castigar y destruir psíquicamente a la mujer que considera objeto de su propiedad.
Una vez más la Justicia de San Juan y los medios, que se unen al discurso misógino y mercantil de turno, ponen en el banco a una mujer violentada para señalar con dedos acusadores a quien no cumple con su modelo de persona.
¿Acaso Glenda muerta sería más fácil para dejar de juzgarla como mujer?
¿Cómo no asociar el calvario de Glenda con el que vivieron cientos de mujeres víctimas de
violencia de género en San Juan hoy muertas?¿Cómo se hace para no comparar el caso de Glenda con la cultura machista sanjuanina que llevó a muchxs a vomitar los mismos prejuicios acusadores que mataron a Brenda el 11 de julio de 2019?
¿Nos prefieren muertas?
Glenda hoy es juzgada por una sociedad y una justicia misógina y machista. Mientras siguen dándole poder al homicida-femicida Luis Montaño, quien no sólo destruyó la vida de Glenda y su hija sino que, amenazandola, aseguró que volvería por ella, por su vida.
SI NO HAY JUSTICIA, HAY LUCHA DE MILLONES.
DESDE HOY TODXS SOMOS GLENDA.
Contra una justicia machista que nos prefiere violentadas o muertas. No existe estadística que corrobore lo que sabemos de voces de mujeres sentenciadas: la justicia en San Juan suele castigar más severamente a mujeres que a hombres por las mismas causas.
Exigimos libertad y esclarecimiento de la causa de Glenda, justicia con perspectiva de género YA.
#LibertadParaGlendaEnSanJuan #LibertadParaGlendaSJ #LibertadParaGlenda
#VivasYLibresNosQueremos
#NiUnaMenosSanJuan".