No está claro si fue a quejarse o a pedir ayuda a los policías. Pero al parecer estaba alterado, tanto que se pasó de loco y rompió la puerta de la comisaría de 9 de Julio. Como resultado, el muchacho fue reducido por los uniformados, lo metieron preso al calabozo y ahora deberá afrontar una causa penal en el Sistema Especial de Flagrancia.
El caído en desgracia es Martín Carrizo, vecino de la misma villa cabecera de ese departamento, que protagonizó el insólito incidente en los primeros minutos de este jueves en la puerta de la Seccional 11ra. No trascendió qué lo hizo reaccionar así, si fue porque estaba molesto con los uniformados o porque quiso exigir ayuda de una manera ofuscada; pero lo cierto es que parece que se le fue la mano.
Sucede que, según versiones policiales, le metió una trompada o golpeó con otro objeto la puerta de la comisaría y reventó el vidrio. Los uniformados que estaban en la guardia salieron y forcejearon hasta que lo detuvieron. El problema para el muchacho fue que terminó con la mano lastimada, detenido y acusado de los delitos daños agravados y amenaza.