Es esperable que estando en pleno centro no ocurran robos como lo que sucedió el pasado martes a un local de comidas de calles Entre Ríos y Libertador. Y es que en plena siesta rompieron la cerradura del local y se llevaron la caja registradora con 8 mil pesos y otros insumos como los teléfonos que utilizan los mozos para atender.
“La gente que vino tiene los movimientos muy bien estudiados, porque es muy raro que roben en esta zona donde transitan tantas personas” sostuvo Gladys Norte la dueña del local a este diario. Quien agregó que “enero es un mes muy complicado para las ventas, y no estas para que estos delincuentes vengan y te saquen lo poco que se hace, también estuvieron revisado y tironeando los cables para llevarse la computadora, pero no pudieron, eso sí, se llevaron la caja porque se ve que no la pudieron abrir” agregó.
El local en cuestión es Burger Grill, que cierra sus puertas alrededor de las 16 horas y vuelven al trabajo al cabo de dos horas. “En ese transcurso nos robaron, espero que las cámaras de seguridad los pueda encontrar para que esto no quede impune” finalizó.