Según indicó la propietaria Patricia Castillo, quien era entrevistada por Tiempo de San Juan cunado la llamaron de la Policía para darle la buena noticia, la mujer que se lo llevó se presentó en la Central policial para entregar el peluche. La autora del hecho aseguró que se apropió del 'Coyote' porque lo vio tirado en el suelo y creyó que lo habían desechado.
Para la damnificada y su empleada resulta más que cuestionable la explicación porque el comercio estaba abierto (fue a las 10.11). "Había viento, era claro que el muñeco había caído. Pero bueno, ya está. Lo devolvió y el asunto está resuelto", sostuvo la mujer que no presentó cargos.
Sobre las 11 de la mañana, exactamente 24 horas después del curioso episodio, el coyote fue entregado a su dueña, quien se mostraba contenta por haber recuperado al peluche gigante. La celebración con bocinas de un auto que pasaba por la calle Entre Ríos -tras preguntar y enterarse que el muñeco fue devuelto- hizo que la víctima del hurto tomara dimensión del impacto del hecho entre los sanjuaninos.
Donde está colgado ese cartel del árbol, allí estaba el 'Coyote'
Con más de 20 años y con participación en diversas actividades escolares e infantiles durante los años noventa, como así también en desfiles en la peatonal del centro sanjuanino, el disfraz con relleno se había convertido en un símbolo del negocio y en la atracción de calle Guemes y córdoba, donde ahora se encuentra ubicado el local.