Yanina Tapia se quedó sorprendida cuando el lunes en la tarde una mujer a la que no conocía pasó junto a una niña a la que tampoco había visto nunca y le dijo "ya se la traigo". La joven no entendió muy bien qué sucedía y lo único que atinó a decir fue "bueno" y mirar con cara de sorpresa a su compañera de trabajo.
Ese breve intercambio se le quedó grabado por lo extraño, pero fue la clave para que unas 9 horas después la Policía pudiera rescatar a Aisha de la vivienda en Alto de Sierra donde la tenía Roxana Varela, al parecer con la complicidad de un sujeto llamado Rodolfo Tejada.
Yanina se cruzó con la mujer y la niña cuando estaba comenzando su jornada laboral. Tras cruzarse con Varela, ella siguió con su trabajo, pensando que había sido una confusión, ya que no reconoció a la pequeña que vive a la vuelta de donde trabaja. Fue recién a las 21:30, cuando volvió a su casa, que se topó con la noticia de la pequeña que era buscada con desesperación y decidió llamar a la Policía.
"Me pidieron que vaya a declarar a la Comisaría 17 y recién ahí, cuando vi a la mamá de la nena, recordé que a veces va a comprar a la verdulería. Yo lo que quería era ayudar, no me importó que tuve que estar hasta las 4 de la mañana" relató Yanina. Es que la joven dio una primera declaración, con la que pudieron empezar a buscar a la mujer. Pero cuando apareció la segunda testigo clave, una trabajadora sexual que conocía a Tejada, la joven verdulera reconoció la foto y confirmó que era esa la mujer que había pasado con Aisha esa tarde.
"Lo hice porque quise, no porque espero que me lo vayan a agradecer" contestó la joven, que todavía estudia para terminar la secundaría a la vez que trabaja en todos los horarios que puede en la verdulería, al ser consultada si se había contactado con la familia nuevamente.