Historias del crimen

La discusión a la salida de la cancha de San Martín y un sangriento asesinato por 2 pesos

El caso recuerda el crimen de Carlos Arévalo, en inmediaciones del estadio de Verdinegro tras la visita de Boca Juniors en febrero de 2008. Todo comenzó por un malentendido entre cuidacoches.
domingo, 27 de diciembre de 2020 · 08:54

No fue la calentura por perder 2 a 0 con Boca Juniors. Siquiera el motivo hubiese sido algo grave, pero no. La discusión surgió porque un cuidacoches reclamó a otro la propina de 2 pesos por el cuidado de un auto. Las peleas o malentendidos de siempre, sólo que en esa ocasión el entredicho tomó ribetes inimaginables, con golpes, cuchillazos y un cliente muerto que nada tenía que ver en el problema.

Sucedió la noche del 24 de febrero de 2008, al final de una fecha más del Campeonato Clausura de AFA y de la visita de Boca Juniors a San Martín en Concepción. Un partido que culminó con el triunfo de los boquenses en el estadio de calle Mendoza.

Había mucha gente. Algunos no entraron a la cancha y prefirieron quedarse afuera. Como Carlos Horacio Arévalo, Mauricio Janavel y Juan Manrique que se arrimaron a escuchar el partido por radio en el carro choripanero de su amigo Alberto Emilio Arce, en un puesto sobre calle San Lorenzo, cerca de Tucumán. Allí también cuidaba coches. Lo mismo que Jorge Hipólito Miranda y sus hijos Ángel y Jorge Andrés, que vendían choris metros al Oeste en otro carro.

El problema

Los simpatizantes empezaron a abandonar el estadio pasada las 22. Entre ellos un hombre que se subió a su auto Chevrolet y le entregó 2 pesos de propina a Arce. Por detrás apareció Ángel Miranda, que ofuscado reprochó a Arce que ese auto estaba en su zona y le dijo “sabés quién soy yo, chupa p…”, reclamándole que esa plata le pertenecía.

Arce, que no quiso tener problemas, le ofreció entregarle el dinero. El joven para entonces estaba tan furioso, que se lo rechazó. En el momento menos pensado, aparecieron su padre Jorge Hipólito Miranda y su hermano Andrés, que ya venían con un hierro y con cuchillos en las manos. Arce recibió un golpe en la frente y quedó desorientado.

Janavel, Arévalo y Manrique vieron el tumulto y cómo le pegaban a su amigo choripanero y salieron en su defensa, tratando de parar a los Miranda. Pero eso fue como echar más leña al fuego, porque los otros emprendieron contra ellos. El primero que la ligó fue Mauricio Janavel, con un fierrazo en la boca. Este se agachó tomándose el rostro, escuchó que alguien gritó: “no, Miranda. No te vas a mandar esa cagada…". En esos segundos sintió dos puntazos en la espalda. Peor aún, cuando se dio vuelta, Jorge Hipólito Miranda le lanzó otro cuchillazo. Alcanzó a poner una mano para cubrirse. Ahí salió a los trancos tratando de escapar. Lo mismo que Manrique, que fue perseguido por uno de los Miranda que portaba un cuchillo, según la causa.

Ataque mortal

En todo el desbande, Carlos Arévalo quedó en el medio. Los Miranda, que estaban como locos, no se la perdonaron. Los testigos declararon que el primero que se le fue encima fue Jorge Andrés Miranda, que le propinó un puntazo en el estómago e hizo que cayera en la calle.

Envalentonados, le siguieron pegando en el piso y Jorge Andrés Miranda lo agarró de los brazos, mientras que su padre se le tiró arriba. Ahí fue que el mayor de los Miranda clavó un certero cuchillazo en el corazón a Arévalo, que se encontraba indefenso y malherido por el primer puntazo en el estómago.

El juicio. Jorge Hipólito Miranda, en el juicio. Foto de Diario de Cuyo.

Fueron muchas las personas que presenciaron la tremenda escena, incluso observaron cuando los Miranda dispararon en distintas direcciones. El padre que se metió a la casa de su suegra en la misma calle San Lorenzo y sus hijos desaparecieron de la zona. A todo eso, Carlos Arévalo fue cargado en una ambulancia y trasladado al Hospital Guillermo Rawson.

Sorprendió el cinismo y la impunidad de Jorge Hipólito Miranda, que a los minutos salió con una toalla envuelta en la cabeza para disimular y, como si nada, se paró en su carro a vender choripán. Quizás creyó que iba a pasar desapercibido o que nadie lo reconocería, pero el revuelo era grande y ya había llegado la Policía. La actitud de Miranda padre causó indignación entre los ocasionales testigos -entre ellos dos hermanos policías que salía de la cancha-, que apenas lo vieron en el puesto, llamaron a los uniformados y lo señalaron como uno de los agresores. Después se armó el alboroto cuando los policías detuvieron al choripanero y lo subieron a un patrullero. Es que sus familiares se interpusieron y a toda costa quisieron impedir que se lo llevaran. A los minutos recibieron la noticia que Carlos Horacio Arévalo, de 41 años, acababa de morir en el hospital producto de ese puntazo en el pecho. El fallecido era comerciante y tenía tres hijos.

Detenido

Esa noche, Jorge Hipólito Miranda terminó preso, acusado de asesinato. Sus dos hijos se dieron a la fuga y fueron declararon prófugo. Si bien en la instrucción del caso hubo testimonios que involucraron a los tres, Miranda padre fue señalado como el autor del homicidio. Su hijo Jorge Andrés, de 32 años, a las semanas fue detenido. Sin embargo, al tiempo le dictaron la falta de mérito y recuperó la libertad. No así su hermano Ángel, el menor de los Miranda, que continuó prófugo.

En junio de 2009, Miranda padre fue sometido a juicio oral y público en la Sala II de la Cámara en lo Penal y Correccional por el asesinato de Arévalo y la tentativa de homicidio en perjuicio de Mauricio Janavel. En el debate fue citado Jorge Andrés Miranda, que quedó detenido ante los numerosos testimonios que volvieron a señalarlo como partícipe del asesinato.

Jorge Hipólito Miranda, de 51 años, se defendió diciendo que fue una pelea y que ellos fueron agredidos por el grupo de Arce y Arévalo. Hasta afirmó que la herida mortal que le propinó a este último fue accidental. En un burdo intento por justificarse, aseguró que alguien le pegó en la cabeza, que cayó encima de Arévalo y ahí, sin querer, le dio el cuchillazo en el pecho.

Las condenas

El fiscal Carlos Rodríguez pidió un castigo de 18 años y 7 meses de prisión para Miranda. Los abogados Roberto Montilla y Laura Arévalo –hermana del fallecido-, que actuaron como querellantes, solicitaron la pena de 20 años de cárcel. Los jueces Juan Carlos Peluc Noguera, Félix Herrero Martín y Ernesto Kerman leyeron su veredicto el 25 de junio de 2009 y condenaron a Jorge Hipólito Miranda a 14 años de prisión por homicidio e intento de asesinato.

En el mismo fallo dispusieron que investiguen a Jorge Andrés Miranda como coautor del homicidio. Este hombre fue enjuiciado en abril de 2011 y a través de un juicio abreviado recibió la condena de 8 años y 4 meses de cárcel por homicidio y lesiones leves. Hasta ese entonces, su hermano Ángel todavía era buscado. No se sabe qué pasó con él. Fuentes judiciales no supieron decir si se entregó, si despegó de la causa o aún continúa prófugo.

Comentarios

Otras Noticias