El domingo último, un hombre fue detenido luego de que lo denunciaran por golpear brutalmente a su mujer. Se trata de Silvio Muñoz, cuyo hermano fue víctima de un terrible crimen ocurrido el pasado lunes 4 de agosto, en su vivienda de la Villa Paolini, en Pocito.
El hecho de violencia de género fue en la madrugada del domingo. Sobre la 1, Silvio Muñoz terminó de cenar junto a su pareja en una parrillada y debieron retirarse. El hombre le dijo a su mujer de ir a la casa de un amigo para seguir tomando alcohol, ella se negó y le dijo que la llevara a su casa.
Silvio Muñoz.
El hombre fue enojado durante todo el camino. Al llegar a la casa de la mujer, Muñoz la agarró de los pelos y le provocó que se le rompiera su sandalia. La mujer entró a su casa, el atacante la siguió, la tiró al piso, le aplastó la cara con su pie y la golpeó en diferentes partes de su cuerpo.
La damnificada, aterrada por lo que sucedía, empezó a pedir por favor que la ayudaran. Los vecinos escucharon las súplicas y llamaron al 911. Los efectivos de la Comisaría 28ª fueron por la vivienda y detuvieron a este sujeto.
El hermano de Silvio Muñoz es Antonio Muñoz, quien murió a principios de agosto pasado, en lo que fue un terrible asesinato. Ocurrió en el interior de la casa de Antonio, ubicada en la Villa Paolini de Pocito. Si bien el crimen aún está en su etapa investigativa, hasta el momento hay un detenido, un hombre de 23 años y de apellido Riveros.
Antonio Muñoz.
Este muchacho fue incriminado por su propia pareja, con la que vivía en ese domicilio, en un departamento del fondo. La mujer dijo que escuchó cuando su novio discutió con "Manolo" en el patio. Ella estaba en el baño y también escuchó que su pareja ingresó rápidamente, le preguntó qué pasó y el acusado le respondió que no había pasado nada y se acostó inmediatamente.
A fines de agosto declaró el acusado. Sostuvo que sobre la hora del crimen estuvo junto a su mujer en su domicilio. Afirmó que vio ingresar a tres hombres, que se juntaron con el jubilado y comieron un asado. También, el juez le preguntó que por qué creía que su expareja había declarado en su contra. Su respuesta fue decir que porque estaban peleados, en primer lugar. Además, dijo que a ella la tenían amenazada para que hablara contra del acusado y porque le habían prometido regalarle un departamento, contó Noriega, defensora de Riveros.