A partir de las 8.30, el local gastronómico Rocky Bay, ubicado frente a la Plaza 25 sobre calle Rivadavia casi esquina Mendoza, funciona como café, y alrededor del mediodía un hombre de entre 50 o 60 años sustrajo de la barra un teléfono celular perteneciente a una de las mozas del lugar, con descaro y sin ninguna clase de reparo.
El hombre, de contextura robusta y calvo, entra a pagar y en la barra hay dos empleados, uno se dirige hacia la derecha y desaparece del foco de la cámara, cuando el joven vuelve pasa de largo la bandeja donde se encontraba el celular y es ahí cuando el sujeto separa el dispositivo móvil de la bandeja y rápidamente se lo mete en un bolsillo.
“A simple vista te das cuenta que no es un teléfono caro, que además la chica lo usa para trabajar”, se lamentó Maximiliano Avendaño, uno de los dos dueños del lugar en comunicación con Tiempo de San Juan. Todos los mozos usan una aplicación para trabajar y la instalan en sus teléfonos celulares personales. Además, agregó que no es la primera vez que pasa: “Ya nos pasó el año pasado que unos vendedores ambulantes nos robaron un teléfono de arriba de la barra con nosotros ahí. Entra tanta gente al local que en un descuido chau. Otra situación fue que nos pagaron con dólares falsos, no lo hicimos público porque no teníamos pruebas tangibles.”
El comerciante aseguró que siempre han confiado en su clientela y que el ladrón no era un cliente habitual porque los conocen. “Habrá que tener más cuidado con esta gente”, finalizó.
MIRA EL VIDEO: