En los últimos días, vecinos del barrio UPCN de Capital denunciaron a una mujer que ofrece viviendas del IPV -que no son de su propiedad- a la venta y, por ello, decidieron fingir que eran potenciales compradores para grabarla en video y dejarla en evidencia. La acusada es María Laura Carrizo, una estafadora con vasto historial delictivo.
Entre sus antecedentes penales se registran detenciones por defraudaciones en el 2004 y 2005, mientras que en los últimos años reincidió junto a un cómplice, identificado como Sergio Daniel Illanes. Por ello fue detenida y procesada por la Justicia. En 2018, el juez Martín Heredia Zaldo la procesó por engañar a unas 23 familias prometiendo casas del instituto y por alzarse con un botín de 230.000 pesos.
Por ese hecho, el titular del Cuarto Juzgado de Instrucción embargó a la entonces detenida, quien llevaba dos meses tras las rejas, y fijó una caución real de 250.000 pesos, sujetos a la excarcelación de Carrizo.

La maniobra a la que apela es casi siempre la misma: se encarga de propagar la versión de que es empleada del IPV y adjudica viviendas de forma directa. Así lo hizo en los barrios La Superiora, San Expedito y del Sindicato de Trabajadores del Plástico, entre otros.
Las falsas promesas con las que hacía caer en su trampa a las víctimas consistían en que, a través de supuesto rol dentro de la entidad, podía adjudicarles una casa de forma directa pero para ello debían pagar por gastos de "acceso a la vivienda, medidores o señas por el terreno" y a su vez entregar copias de los DNI y datos del grupo familiar.

Así logró acumular distintas sumas de dinero a los interesados, desde 8.000 a 21.000 pesos. Las víctimas eran citadas en organismo público como en el Centro Cívico, OSSE u otras entidades y de ahí los llevaba a un café. Nunca entregaba documentos alguno ni recibos, todo era de palabra.
Carrizo y su cómplice cayeron cuando una de las damnificadas recurrió al IPV y consultó si alguno de ellos trabajaba. Allí descubrió que ninguno era parte del personal, por lo que cayó en cuenta en la trama que había caído y radicó la denuncia en Defraudaciones y Estafas de la Policía.