robo seguido de muerte

Mató cuando era menor y ahora es juzgado: el crimen de Marcos Arancibia ¿encontrará justicia?

A más de tres años del asalto que terminó con un homicidio, el acusado de efectuar el disparo letal que le quitó la vida a un joven de 24 años está a poco de conocer la sentencia.
miércoles, 17 de abril de 2019 · 16:13

Un domingo de febrero en 2016, dos motochorros -entre ellos un menor de edad- asaltaron de forma violenta a una pareja que esperaba el colectivo en Rawson y, tras el forcejeo, uno de los ladrones disparó a quemarropa al joven de 24 años, Marcos Arancibia, quien murió en el acto. Hoy, aquel asaltante que gatilló está siendo juzgado por la Justicia de Menores y en las próximas semanas se conocerá la sentencia condenatoria. 

Si bien se espera que el miércoles 24 tengan lugar los alegatos del plenario que preside la jueza María Julia Camus, en los que tanto la defensa como la Fiscalía harán su pedido a la magistrado, será su señoría quien determine la pena en un plazo de 6 días hábiles. Finalmente y después de tres años, el homicidio encontrará una resolución judicial en la Justicia de Menores.  

El trágico hecho que terminó con la vida del repartidor y que destrozó la vida de su novia entonces, Romina Castro, comenzó a encontrar justicia cuando el acusado del crimen se presentó en sede policial junto a su madre y confesó haber sido él el autor del disparo que atravesó la zona izquierda del pecho y dio justo en el corazón. 

"Marcos cayó herido en mis piernas y no habló más”, recordó la joven enfermera que estaba con el joven asesinado y que también fue golpeada por los delincuentes. "Yo lo asistí mientras llegaba la ambulancia que llegó con un chofer y una enfermera, sin médico. Le contuve la hemorragia, le hice trabajos en las vías respiratorias porque tenía dificultad para hacerlo por sí solo y finalmente le practiqué técnicas de reanimación. Él llegó con vida al hospital”, sostuvo con detalle a Tiempo de San Juan. 

La joven enfermera contó que quien manejaba la moto llevaba puesto un casco y nunca se bajó. El otro, quien disparó, iba con la cara descubierta. Ese joven de 17 años, todavía menor de edad, es quien está sentado en el banquillo. 

El crudo relato de la sobreviviente

El crimen ocurrió a las 6.30 del 24 de enero. Fue en la misma cuadra que a Romina ya le habían robado un par de veces, en el Barrio Luz y Fuerza II, a metros de donde ella vive. A Romina y Marcos las cosas siempre le costaron mucho y él se resistía que le quitaran algo por la fuerza, más allá que en el bolso de su novia sólo habían 35 pesos.

El relato de ese momento que hace Romina llena de bronca e impotencia. "Salíamos a tomar el micro. Yo me iba a mi trabajo y él a buscar la camioneta con la que hacía el reparto porque se le había roto. Se escuchó una moto, pero pensé que era un vecino. En eso Marcos me dice . Él se dio cuenta que nos iban a robar. Corrimos hacia mi casa. Yo me tropecé porque la vereda está levantada y me caí al suelo. Él siguió unos pasos más por el envión que traía. En eso se bajó uno de la moto y me empezó a pegar patadas en el pecho y en todo  el cuerpo porque yo tenía el bolso con las manos sujetas al pecho. Todo ocurrió en un segundo. Marcos se devolvió y le gritaba que me dejara. El que me pegaba corrió hacia la moto, se frenó, se dio vuelta y se escuchó el disparo”, detalló.

Tras el estampido del disparo, todo fue confusión. En ese momento, Romina ni siquiera alcanzó a imaginar que lo peor estaba por llegar. "Marcos cayó herido en mis piernas y no habló más. Lo último que dijo fue que me dejaran, que no me robaran. Al caer sobre mis piernas, yo agarré el bolso y lo tiré como a dos metros porque creí que nos mataban a los dos. Ahí agarraron el bolso y se fueron”, relató Romina.

A partir de ahí, Romina tuvo sus últimos minutos con su novio, aquel que había conocido hacía siete años y medio en el Colegio Andacollo de Chimbas, mientras hacían el secundario. Hubo algunas interrupciones que habían fortalecido el noviazgo, a tal punto que ya convivían en las casas de sus padres.

"Le pregunté si lo habían herido y él (por Marcos) se tocó el hombro derecho. Ahí vi que le salía sangre. Luego perdió la conciencia y no habló más”, agrego con lágrimas en los ojos.

 

 

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