Irregularidades en el depósito judicial

El juez Flores se defiende: “Se me escapó un paso, pero no hay nada oscuro ni espurio”

Lo dijo después de que se conociera que fue él quien entregó el vehículo secuestrado al comisario Padilla, actualmente preso por el supuesto uso indebido de esa movilidad.
viernes, 4 de octubre de 2019 · 19:55

Tras conocerse que el juez Pablo Flores entregó la camioneta secuestrada a un jefe policial, el cual ahora está detenido por el uso particular de ese vehículo, el magistrado salió a justificarse. “Se me escapó un paso, pero no hay nada oscuro ni espurio en la entrega de ese vehículo. Aparte no hubo perjuicio a nadie”, aseguró. Flores reconoció que su error no haber pedido autorización a la Corte de Justicia y admitió: “tendré que responder”.

El juez del Segundo Juzgado de Instrucción quedó en el ojo de la tormenta después de que el comisario Gustavo Padilla afirmara que fue el propio juez Flores quien le entregó esa camioneta por la cual ahora está detenido. Es una Toyota Hilux que estaba en el depósito judicial de 9 de Julio y que la tenía el jefe policial, supuestamente, para uso personal. Por esto último fue que lo denunciaron. Y el juez Juan Pablo Ortega, del Primer Juzgado Correccional, ordenó detener al comisario Padilla y secuestrar el rodado por los presuntos delitos de falta a los deberes de funcionarios públicos y abuso de autoridad.

El cuestionamiento surgió porque solamente la Corte de Justicia es la que autoriza y entrega vehículos secuestrados en calidad de depositarios judiciales a particulares o personas ajenas a la causa original –por la cual incautaron ese rodado-. En este caso, no fue así y el juez Flores aceptó que salteó ese trámite. “Debo decir, y asumo como tal, que hubo un paso o una autorización que debía pedir a la Corte de Justicia y no lo hice. A mí se escapó hacer ese trámite y salió esa resolución de depositario. Pero no se ha causado un perjuicio a nadie. Es cierto que cometí una falta y sobre la cual tendré que responder, pero no se perjudicó a ninguna persona. Es más, es una decisión revocable o inclusive, llegado el caso, la Corte de Justicia puede ratificar lo que hice por las razones que justificaron la medida”, explicó el juez.

El magistrado ya fue sancionado anteriormente por la Corte por demoras en su juzgado. “Uno siempre está expuesto a este tipo de polémica y, a la menor falla, uno puede recibir llamados de atención. Pero reitero, aquí no hay nada oscuro”, afirmó Flores.

Flores contó que Padilla, en su carácter de jefe del depósito de 9 de Julio, solicitó en diciembre último que se le cediera algún vehículo alojado en ese predio en razón de que no tenían cómo trasladarse. En mayo pasado, el juez revisó el pedido y se lo entregó en condición de depositario judicial. “La resolución dice que era para el uso exclusivo del jefe o de las personas autorizadas por él, siempre que se autorice por escrito, pero para el trabajo. Además le exigí que pagara el seguro obligatorio, la revisación técnica, y todas las cuestiones necesarias para poder circular en el vehículo, exclusivamente para transitar dentro de la provincia. Y si el jefe era trasladado debía dejar el vehículo a la autoridad que lo reemplazara porque era para el uso de esa dependencia”, dijo, para dejar en claro que se lo entregó para que lo utilizaran en las tareas específicas de la dependencia policial.

“Se les dio ese vehículo para cumplir esa función. La causa que se tramita ante el juzgado correccional es porque, quizás, el comisario utilizó la camioneta para cuestiones propias. Eso escapa a mi persona, no puedo andar controlando qué hace con el vehículo”, agregó. E insistió en que se equivocó al otorgar en forma directa el vehículo: “sé que debía pedir permiso a la Corte. Fue un error que se cometió y lo admito totalmente, pero en lo demás no hay ninguna mala fe ni una acción ilícita. Para que vean que no tengo ninguna vinculación de nada con este señor Padilla, yo mismo lo estoy investigando por la causa del auto Corsa. En esa causa figura como imputado junto a otra persona. En esa causa se dictaron medidas y no llamo aun a indagatoria porque faltan pericias”.

Se refiere a la causa que cayó en su juzgado y que tiene al comisario Padilla y a un oficial de apellido Oro, de la Seccional 3ra, como sospechosos en una presunta maniobra de estafa. En ese caso falsificaron la firma del jefe de la comisaría de Trinidad en un acta para retirar una Chevrolet Corsa que fue radiado tras un accidente de tránsito y que se encontraba en depósito en el predio de 9 de Julio.

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